me sorprende la pasividad de tanta gente joven y madura; gente que luchó contra la dictadura pidiendo libertad y justicia y que ahora se sientan ante eltelevisor a escuchar noticias alarmantes que nos prometen el infierno mientras los poderosos siguen en el cielo de la abundancia; y se tragan las noticias como si tal cosa: Gente joven que ha vivido en la abundancia de la sociedad de consumo y que vegetan esperando el maná del cielo. Con este tipo de individuos los poderosos lo tienen clarísimo para seguir poniéndonos la bota sobre la cara. ¡Basta ya! Gritemos hasta desgañitarnos y mostremosles (...)