El ojo de la cámara observa a las masas y las experimenta. Cuerpos humanos absorbidos por una mirada neutra y registradora, dentro de un espacio rectangular, con una única entrada y una única salida, lo que posibilita que la ausencia de un cuerpo en la cuadrícula correspondiente haga saltar la sospecha.
¿De verdad necesitamos una camiseta más, un letrero más en este planeta? ¿De verdad no estamos ya lo sufiecientemente aturdid@s y aborregad@s para que otra empresita haga dinero de convertirnos en persona-tablón de anuncios?
Hasta €18 euros por una camiseta que puede venir de una granja de presos políticos en China....
Yo no uso ropa con marcas y carteles, yo compro ropa de segunda mano y duradera, porque a la larga, es menos producción, menos abuso, menos basura, menos contaminación y más (...)