El ojo de la cámara observa a las masas y las experimenta. Cuerpos humanos absorbidos por una mirada neutra y registradora, dentro de un espacio rectangular, con una única entrada y una única salida, lo que posibilita que la ausencia de un cuerpo en la cuadrícula correspondiente haga saltar la sospecha.
Licenciado en Sociología por la UNED. Doctorando en Sociología de la Sociedad de la Información por la UDC. Autor de varios ensayos sobre la administración del conocimiento en la sociedad del siglo XXI