Ya sé que no es correcto berrear, ya sé que debería tranquilizarme, ya sé que siempre hemos querido que las cosas se hablaran desde la calma, ya sé muchas cosas, y por eso, quizá por eso, porque ya sé muchas cosas, ya no me queda más aguante.
Lo malo es que no sé cómo hacerlo...
No puede permitirse lo que está haciendo la iglesia, perdón sus mandamases, con toda la historia de una comunidad, más o menos plural, más o menos tolerante.
Nada de lo que permitimos es permisible, nada de lo que nos tragamos es, siquiera asumible, por un colectivo de indiviuos con unos principios de convivencia simples (pobres católicos coherentes).
Que ya vale, hombre, que ya vale... Que nos ha salido Franco del palio y tenemos que volver contra él. Que se están aprovechando de más cosas de las que nos parece, que se están aprovechando de las palabras, que se están aprovechando de los sentimientos, que en su boca la libertad se llena de barro y nos lo echan encima. Que no puedo más y ya no tengo años, que no puedo más y me encantaría salir a la calle, que salgamos a la calle, coño, que ya vale de callarnos y de ser "repetuosos" con la opinion de los demás. Que no puede ser, que mientras callamos ellos agreden. ¿Nos acordaremos del poema de Brecht?. Después seremos nosotros. Olvidamos para matarnos.
Me gustaría que estuvieses aquí para beber juntos. Y pulir este vómito de un alma encendida.
Mil besos, mil
simbióticas