Instucionalización del individuo por Iñigo Medina
En el colegio nos narraron algunos capítulos de la Historia, que nosotros contemplamos escépticos, acomodados en las dulces rebanadas de nocilla y los tontos pero entretenidos comecocos. Los que, luego, cursamos el instituto, fuimos más allá de aquel primer y superficial esbozo, liderados por planes de estudio desmedidos. Aprendimos mil aspectos de revoluciones gloriosas, francesas y soviéticas, sin entender nada de lo que pasaba en nuestro momento. Como máquinas mal programadas, operábamos con datos cuyo orden desconocíamos; además, tras los exámenes, limpiábamos la caché y nos entregábamos a la nocilla, cuyo sabor varíaba.
Ésto nos ha expuesto siempre a numerosos peligros ideológicos, que han oscilado entre el escepticismo extremo y el activismo impenitente. El daño está hecho en la placa, y por eso nos cuesta tanto deshacerlo. Pero yo propongo! Volvamos sobre nuestros pasos y recuperemos toda esa abundante información que todos portamos, con el firme propósito de organizarla, y no sólo de presumirla o recitarla. Nos va en ello la vida, porque hombres somos y no sólo de pan vivimos.
Es cierto que en nuestro mundo pasan muchas cosas, y que pasan muy rápido, pero si atendemos a los principios generales daremos con posibles claves interpretativas para entenderlo y entendernos.
En la "Bitácora de las Indias", David de Ugarte ofrecía una lectura histórica del enfrentamiento entre el periodismo tradicional y el periodismo digital. La clave interpretativa era la evolución tecnológica: del mismo modo que ésta había producido, en su momento, el periodismo en papel, ahora genera el periodismo digital. Lo interesante es que esta explicación se inscribe en una teoría de radio aún mayor, de la que además, a partir de sus principios y realizaciones, podemos extraer consecuencias acaso no previstas. Esta explicación sostiene que la tecnología ha sido y es el auténtico motor de la libertad, aunque normalmente no reconocido como tal, oculto entre los disfraces de los valores y las ideologías. Ahora bien, "libertad" tiene aquí un significado muy específico: individualización e independencia respecto de las instituciones. La red ofrece, efectivamente, numerosos modos de explotar la identidad individual donde el uso de nicks no es un obstáculo, sino al contrario un incentivo, y también una nueva manera de contrarrestar el peso de las instituciones: no individualizándolas, sino institucionalizando el individuo. Suena retorcido, pero no lo es. [... sigue]
El enemigo siempre está en casa por David de Ugarte
El terrorismo de red mide su poder por su capacidad para generar daño y utiliza la misma estructura de nuestras redes civiles para hacerlo. Estudiar la estructura y forma de desarrollar la red civil que como vimos el 11S y el 11M se ha convertido en su arma principal adquiere hoy un sentido realmente dramático. ¿Puede ayudarnos la teoría de redes?. Parece que si y que apunta resultados interesantes: en la red sobrevive al conflicto quien se descentraliza más y antes... pero también quien, para el mismo grado de descentralización, reparte el poder más igualitariamente. [... sigue]
Topografía Ideal Antiswarming por Juan Urrutia
En “El enemigo siempre está en casa”, David Ugarte nos recuerda lo que ya dijo en “11M: Redes para ganar una guerra:” que “en un conflicto de swarming lleva ventaja siempre el que está más descentralizado”. En el Epílogo a ese libro electrónico yo trataba de, utilizando palabras del propio de Ugarte, caracterizar el terrorismo en red como
una forma de swarming, es decir de ataque distribuido, simultáneo, más o menos autoorganizado y efectuado por grupos que, además de conformar una red de redes, son conscientes de que la forman y de que pueden atacar en todos los frentes.
Dejando aparte el aspecto epistémico de esta especie de definición, en el Epílogo mencionado procuré incitar a David de Ugarte a plantear correctamente el problema intelectual derivado de la búsqueda de la geometría (arquitectura o topografía) ideal para evitar el swarming terrorista. Ha recogido el guante en el artículo citado dotando de contenido a mi conjetura, expresada en el Epílogo mencionado, de que, para esa finalidad, las redes deberían de ser “descentralizadas, igualitarias y poco densas”.
En lo que sigue voy a continuar con la conversación para destacar tres lecciones que surgen de la comparación entre su nuevo trabajo y mi Epílogo. Para ello partiré del ejemplo con cuatro individuos o nodos que, para empezar, no tienen ninguna conexión entre sí. [... sigue]
Todas las redes del Presidente por David de Ugarte
Si hay unas redes realmente concentradas son las del poder. La reciente publicación por el Washintong Post del grafo de las redes articuladas en torno al Presidente Bush y la descripción de sus equivalentes españolas en "El Desquite" de Pedro J. Ramírez, dejan una imagen aterradora: demasiados pocos conectores con demasiado poder. La teoría de redes nos dice que cuanto más concentrado está el poder más frágil es... sólo que en los nuevos tiempos, esa fragilidad nos amenaza a todos, facilitando el autocumplimiento de profecías de crisis. Algo que probablemente ya está pasando en nuestra economía. [... sigue]
Coste de transacción, redes y neoconservadurismo por Juan Urrutia
En “Economía en Porciones” argumentaba que la capacidad de las TIC en general, y singularmente la de Internet, para tejer redes ponía en evidencia los enormes rendimientos crecientes por parte de la demanda que se deben al efectored y, también que, en el límite y quizá paradójicamente, ese proceso de netweaving alcanzaría una situación análoga a la de la competencia perfecta en la que nadie tiene ningún poder. En lo que sigue me gustaría subrayar el paralelismo entre esa afirmación realizada en el contexto de teoría de redes y las viejas ideas de CoaseStigler sobre costes de transacción. Esta tarea académica, y para algunos seguramente estéril, tiene sin embargo un cierto corolario político antineoconservador con cuya mención cerraría este artículo breve.
Comencemos por recordar las primeras ideas ideas intuitivas de Coase sobre la importancia (relativa) de la propiedad . Dice Coase en 1959:
Si una caverna recién descubierta pertenece a quien la descubrió, o bien al hombre en cuyo terreno está la entrada a la caverna, o al dueño de la superficie bajo la cual se encuentra, depende sin duda de la Ley de propiedad. Pero la Ley simplemente determina la persona con la que es necesario formalizar un contrato para obtener el uso de la caverna. El que la caverna se utilice para almacenar archivos bancarios, o como un depósito de gas natural, o para criar hongos no depende de la Ley de propiedad, sino de que el banco, la corporación de gas natural o la empresa de hongos pague más por utilizarla.
En el mismo trabajo de 1959 Coase estudia el caso, cuya estructura conceptual sonará familiar a cualquier economista, de un médico que protestaba por el ruido y la vibración producidos por el funcionamiento de la maquinaria de un pastelero, se supone que adyacente. Afirma Coase que: teniendo o no el pastelero el derecho a producir ruido o vibración, el derecho sería finalmente adquirido por la parte para quien fuera más valioso. Citándose a sí mismo concluye que: la delimitación de los derechos es un preludio esencial para las transacciones mercantiles... el resultado último (que maximiza el valor de la producción) es independiente de la decisión legal. Esto es lo que, siguiendo a Stigler en su famoso libro de texto sobre teoría de los precios de 1966, hemos aprendido a denominar el Teorema de Coase y que, para generaciones de estudiantes, quiere decir que es irrelevante quién deba pagar por una externalidad negativa pues, sea quien sea el responsable, la producción acabará alcanzando su nivel adecuado. Quién sea responsable legal del daño producido por el ruido que atrona a las casas cercanas al aeropuerto, si la compañía aérea, o si el dueño de la casa que se construyó al lado del aeropuerto (y este es como un ejemplo canónico), influye en la equidad de la distribución; pero es irrelevante para la eficiencia. Si no hay costes de transacción la asignación de ruido (su producción) será la óptima independientemente de la asignación de derechos con lo que, en terminología bien conocida, el coste social será igual que el coste privado. [... sigue]
El gobierno de las redes por David de Ugarte
Muchas veces hablamos de las organizaciones en red, pero pocas de su funcionamiento concreto. Trabajar en red va mucho más allá de deslocalizar. Y tiene sorpresas: las redes no son democráticas... sino algo mejor.
Imaginemos una organización en red. Una red de activistas sociales, una campaña de concienciación social, o una red de pequeñas empresas como en la que se integra la Sociedad de las Indias. Son organizaciones en red de verdad. Nada que ver, además del tamaño o el pulmón financiero con organizaciones a las que se suele dar como ejemplos de red como Zara. ¿Por qué?.
En primer lugar porque las redes que llamamos de enredadera, o bien nacen de un pacto entre iguales que se reconocen como tales, o bien articulan una relación que en nigún caso es de dependencia. Si existe mando o dependencia, el concepto red se limitaría a una cuestión de distribución geográfica y comunicación interdepartamental. Como en el caso de Inditex estaríamos hablando de una organización estructurada jerárquicamente que utiliza estructuras reticulares para la comunicación interna, no de una red propiamente dicha. Lo que define a una red enredadera es como dicen Alexander Bard y Jan Söderqvist es que
todo actor individual decide sobre sí mismo, pero carece de la capacidad y de la oportunidad para decidir sobre cualquiera de los demás actores.
En este sentido toda red es una red de iguales. [... sigue]
El poder y los fractales por Enrique Gómez y David de Ugarte
Los fractales tienen una larga trayectoria en el mundo científico. Un ejemplo conocido es su aplicación a las estucturas de deformación: presentan una geometría (relaciones angulares y de tamaño) que es la misma desde una escala de miles de kilómetros (observable por ejemplo en el sur de Canadá con fotos de satélite) hasta una escala de micras (visible sólo con un microscopio). Tomando todas las referencias se obtienen relaciones geométricas estándar y válidas para todas las escalas.
¿Por qué no tomar los fractales y el problema de la escala de observación a la descentralización del poder político?. En general la gente suele relacionar la descentralización con una cesión de poder desde una institución de tamaño mayor a varias de tamaño más pequeño. Pero si pensamos en la escala de la descentralización quizá las famosas transferencias del Estado a las Comunidades Autónomas no sean tan descentralizadoras como se cree. [... sigue]
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