Leo las declaraciones de Eva Almunia [1], ex Consejera de Educación del Gobierno de Aragón, ex Secretaria de Estado para la Educación y la Formación Profesional y candidata a la Presidencia de la Comunidad Autónoma de Aragón por el PSOE, en su conferencia sobre "La educación hoy y en el futuro" y no salgo de mi asombro.
Que la escuela pública como la conocemos surge como una herramienta de la industrialización para formar la obra barata que se necesitaba en las fábricas y que en esa época, hace más de cien años, la economía y la educación iban de la mano para favorecer a las clases más privilegiadas, es algo ya sabido y suficientemente analizado, pero que después de tantos años de luchas obreras y cambios sociales y culturales en Occidente, cambios que han dado lugar a un consenso y a la aprobación de documentos de referencia internacional como la Declaración de Derechos Humanos (1948) [2], la Convención sobre Derechos de la Infancia (1989) [3], o nuestra Constitución (1978) [4], que volvamos a tener personas y partidos políticos que dan la espalda a la idea de la educación como un derecho al servicio de las personas, y que manifiestan públicamente y sin ningún sonrojo algo que venimos denunciado desde hace tiempo [5], la mercantilización del sistema educativo, lo que constituye una vuelta a una época que parecía olvidada en el pasado, o algo exclusivo de la derecha más neoliberal, me parece injustificable.
Según afirma Eva Almunia, "en los tiempos en los que nosotros estudiábamos, educar significaba otra cosa. En estos momentos, la educación y la formación va muy pegada al sistema económico, al sistema productivo, y por lo tanto tenemos que hablar de otras cuestiones [...] ya no es tener un título, sino las herramientas necesarias para la empleabilidad [...] ya que los trabajos para toda la vida tienen los días contados". Y se queda tan ancha. Adiós a la cualificación profesional basada en la formación y en la experiencia de años ejerciendo un trabajo y actualizándose, adiós a la educación como herramienta para el desarrollo y el conocimiento o como elemento de cambio personal y social para eliminar lacras como el machismo, adiós a que la sociedad, a través de sus representantes elegidos democráticamente, organicen la educación basándose en esos principios consensuados internacionalmente, llega el tiempo de obediencia ciega a los mercados, a la economía, por parte de nuestros representantes.
Y es que, el PSOE de Felipe González, como reconocía el propio Alfredo Pérez Rubalcaba al cumplirse los 20 años de la LOGSE, abrió las puertas a la privatización de la enseñanza con la creación de los centros concertados y a centros de primera y de segunda llenos estos útimos de población inmigrante y marginal; y fue ese mismo Gobierno el que abrió la puerta de los contratos basura, perdón temporales, con su regulación del mercado de trabajo. El PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero parece empeñado en avanzar todavía más en esa dirección, poniendo nuestra sociedad en manos de los mercados y borrando la educación como derecho humano, como elemento básico de desarrollo personal y de la sociedad, transformándola en una simple "herramienta para la empleabilidad" o en una "obligación", como también dijo Eva Almunia, en la línea que imponen el actual capitalismo digital, el Gobierno del PSOE y el mercado [6], ya que, para aumentar sus beneficios, necesitan personas formadas en el trabajo temporal, el consumo y el empleo del tiempo de ocio con herramientas y servicios digitales, y que mejor que la educación para "formar" a las nuevas generaciones de prosumidores y prosumidoras.
Como decía recientemente Ignacio Ramonet en una entrevista: "Quienes gobiernan son los mercados que imponen el desmantelamiento del estado del bienestar. Cuesta mucho y no aporta nada a los inversores. Se dijo que iban a poner orden en las bolsas. De hecho, se nacionalizaron bancos y empresas, pero dos años después los mercados son más fuertes que nunca y nadie les mete mano ... Los estados no cuentan. Los mercados arruinan bancos, empresas y ahora estados: Grecia, Irlanda, pronto Portugal y España está en la lista. De aquí a seis meses, como no haya más reformas como ellos dicen, nos ocurrirá igual. Si tienes las claves de la Bolsa y tienes dinero, controlas la política ... No está en crisis la democracia sino la representatividad..."
Cada vez esta más claro que vienen tiempos peores para nuestras hijas e hijos, pero no porque no haya recursos en nuestro planeta o en nuestras sociedades, sino porque volvemos a una distribución de la riqueza en manos de cada vez menos personas y a una explotación laboral para aumentar todavía más los beneficios de esas pocas, con el beneplácito y el apoyo de nuestros gobiernos interesados en mantener las cuotas de poder y enriquecimiento de sus partidos y personales y, como hace cien años, la educación vuelve a ser un factor "pegado al sistema económico", "la otra cara de la economía" también en palabras de Eva Almunia, y fundamental para garantizar y favorecer que así sea en el mundo feliz, el que nos describía Huxley, y hacia el que nos lleva el actual modelo de sociedad digital cibercapitalista si seguimos de brazos cruzados.
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