En un recorrido suscinto por el desarrollo de las redes de información y comunicación, la mirada a los muchos servicios y cuantiosos nombres de importantes desarrolladores podrán dar lineamientos a las redes del conocimiento que se gestionan en el ciberespacio. Pero desde ya se coteja el impacto social y cultural.
Nunca antes la historia de la humanidad había sido protagonista de un desarrollo tecnológico tan avanzado, universalizado y fundamental en tan poco tiempo.
Los interesados en las comunicaciones electrónicas en Colombia, ya porque tenían a sus contrapartes en el extranjero, iniciaron una búsqueda de alternativas locales y descubrieron, a finales de los años 1980, a Aldato, una red local que había instalado un sistema de comunicación con servicios de correo electrónico, conferencias y foros digitales.
El cambio de cultura no era nada fácil, puesto que las interfaces (una conexión física y funcional entre dos aparatos o sistemas independientes, por ejemplo: los entornos de comunicación) no eran amigables y se requería de conocimientos básicos en el manejo de los computadores. Ante estos desconocimientos, muchas personas e instituciones seguían a favor del uso telefónico y del correo ordinario.
El cambio constitucional ocurrido en 1991 permitió el ingreso de operadores privados para la prestación del servicio de la telecomunicación nacional. Esta nueva concepción requirió, entonces, de una normativa más moderna que diera alcance a la estructura de nuevos recursos económicos, mayor competencia y mejor gestión en las empresas prestadoras. En 1994, con la expedición de la Ley 142 o Régimen de Servicios Públicos Domiciliarios, la política monopólica del Estado debió modificar sus estrategias de mercado para hacer más operativo y competitivo el sector debido a la entrada de los privados, pero nada extraordinario ocurrió salvo el ingreso de dos operadores de telefonía móvil celular. La telefonía fija nacional seguía siendo operada por el Estado, en gran parte del territorio nacional, ofreciendo solo conexión para llamadas local e internacional.
La cultura de red, por tanto, sólo se ha considerado desde la infraestructura de las telecomunicaciones y no desde las redes sociales, en un país cuya sociabilidad cada vez está más descompuesta y fragmentada por la complejidad de la guerra interna.
De otro lado, las cifras de usuarios de Internet en Colombia varían de acuerdo a la entidad que registra los datos.
1- Según Internet World Stats, a julio 2005 existían 3.585.688 usuarios.
2- Según la Comisión de Regulación de Telecomunicaciones (CRT), a junio de 2005 eran 4.548.618 consumidores.
3- Según la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones (CCIT), a diciembre de 2004 se contabilizaron 2.848.690 personas.
El gobierno y los entes privados explican las diferencias notorias (un millón de usuarios) debido a los “supuestos débiles y poco rigurosos” de las metodologías empleadas. Pero “debemos ser concientes del atraso relativo que tenemos en este tema y reconocer la importancia de las actividades de informática y telecomunicaciones para el desarrollo del país”, según indica Ramiro Valencia Cossio, Presidente Ejecutivo de la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones (CCIT).
Separación del mundo
Si reflexionamos sobre el avance de la tecnología de la información en la comunicación social e iniciamos el recorrido histórico desde cuando aparecen las primeras redes, a fines del siglo XVIII, es muy claro ver el fraccionamiento del mundo desde aquel período: contínua utilización del telégrafo aéreo, tendido del cable submarino, creación de las agencias de noticias internacionales, instalación de la primera oficina de estadísticas, adopción del sistema de pesas y medidas, regulación de aquellas nuevas redes planetarias, unificación de las tarifas postales, etc.
Reforzamos esta visión con el historiador británico Eric Hobsbawm cuando analiza el planeta en 1875: “la era de los imperios (1875-1914) se caracteriza por el cambio de velocidad de las mutaciones técnicas, el despegue de las metrópolis y por el aumento de las distancias entre el mundo desarrollado y lo que -mucho más tarde- se convertirá en el tercer mundo”.
Desde entonces la lucha de los Estados por obtener el control del espectro para su uso y usufructo, invocando seguridades nacionales, no ha cesado un instante. Antes por el contrario, los imperios han desarrollado otro tipo de redes, distintas a la física, cuyas alianzas han vencido la reticencia del enemigo. No es nada gratuito que en la 30 sesión de la conferencia de la FAO celebrada en el 2000, el ex-secretario de la ONU, Boutrus Boutrus-Gali, se permitiera reflexionar en torno a la búsqueda de la solidaridad en este mundo, entendida como un sello democrático impreso en la globalización y que consiste en “el deseo de construir un futuro basado en un nuevo contrato social”.
Esta geopolítica del “fomento a un nuevo regionalismo como complemento saludable del internacionalismo”, apoya el problema de la repartición del espectro electromagnético para dominar al enemigo y suscita una necesidad en la investigación psicológica, sociológica y tecnológica norteamericana, dando origen a teorías sobre la influencia de la ideología en la comunicación, los mensajes persuasivos y el desarrollo e investigación de la nueva tecnología. En otras palabras, las fuerzas impulsoras del proceso de globalización han sido “la revolución en la informática, las comunicaciones y las nuevas tecnologías que propiciaron la automatización flexible y la aparición del posfordismo [1], la descentralización espacial de los procesos productivos y el cambio en la organización de la producción y del capital. Y en el campo de las relaciones entre individuos: la masificación de la televisión y la telefonía, y la comunicación interactiva instantánea a escala mundial, por encima de la posibilidad de censura previa y con acceso a fuentes privilegiadas del conocimiento”, según estudios del economista colombiano Jorge Luis Garay.
El listado es el componente de un nuevo progreso, apoyado por la tecnología alcanzada por la sociedad y cuyo conocimiento influye en el logro de los objetivos personales y sociales. Este impacto social, cultural, económico, afecta las relaciones de los individuos y a las políticas de la sociedad, incluida la familia.
El invento de las herramientas, en buena parte, produce progreso humano y el de las herramientas informáticas, según Bill Gates, “mediaciones simbólicas que amplifican el intelecto más que el músculo de quienes las utilizan”. Desde entonces el mundo ingresó a la globalización de un nuevo tipo de conocimiento, dado por la invención y luego de la formulación de tres teorías de profesores: la Teoría de la Computación [2], la de la Información [3] y la de los Juegos Estratégicos [4]. A partir de aquel día se han juntado muchísimos más expertos, y en la actualidad, buena parte del trabajo implica toma de decisiones y conocimiento. Y aquella red, que Bill Gates sintetiza como mediaciones simbólicas, se ha convertido, para seguir con sus palabras, en el “pasaporte para un modo de vida nuevo y mediático” en el sentido de que la interacción social será a través de medios de comunicación.
Se ha establecido que los conocimientos en matemáticas y el empleo del idioma inglés son dos cogniciones esenciales para poder usar y desarrollar óptimamente las tecnologías. Pues, las habilidades matemáticas desarrollan capacidades fundamentales en el uso eficiente de estas tecnologías, tales como: razonamiento lógico y analítico, interpretación y análisis de algoritmos, capacidad de estructuración y facultad de abstracción. Pero según los resultados del “Tercer Estudio Internacional de Matemáticas” (TIMSS-1997) -el mayor estudio de carácter mundial efectuado para evaluar el desempeño de los estudiantes de octavo grado (15 años)- Colombia ocupa la posición 40 entre 41 participantes, siendo el único país latinoamericano que participó en el estudio.
Por otra parte, el idioma inglés ha ganado un gran espacio a nivel mundial incluyendo Internet. 80% de la información se produce en ese idioma, seguido del alemán, francés, japonés y castellano, con solo 4% de producción documental. Adicionalmente, las publicaciones, estudios e investigaciones de vanguardia se encuentran de preferencia en aquel idioma.
Aprehender los estremecimientos globales
La sociedad, en su conjunto, debe retroalimentar los actuales recombinados por los recursos sociales e individuales, por las tecnologías y por los propósitos de los individuos que interactúan en línea. Pero el sistema escolar colombiano no exhorta a entender aquellos impactos globales en función de otros locales y a plantear el desarrollo humano de manera integral. Es decir, el desarrollo humano bajo estas características novísimas, con escasa formulación de políticas públicas aún, ha sido afectado por los procesos de globalización económica e informática.
Ya es imposible dejarnos de involucrar en la cultura digital marcada por dispositivos y símbolos comunicados. Transformaciones instantáneas a consecuencia de las relaciones entre tecnología y sociedad están alcanzando y modificando el tejido y las bases de nuestra sociedad en desarrollo. La evidencia de estos cambios radicales son observables desde la información y la comunicación, y más particularmente, a través de las redes de comunidades virtuales que afectan y resignifican a todos los ámbitos de desarrollo y progreso social. Ya “no importa que el individuo carezca de un PC, de todas maneras lo tecnológico lo tenemos dentro (tecnologías médicas, vacunas, medicinas, alimentos elaborados), cerca (televisores, teléfonos) o fuera (satélites)” [5].
Así que de nada vale detractar diariamente a la tecnología. La influencia de la cultura digital no precisa de la propiedad de un aparato de comunicación. Con las tecnologías de información y comunicación (TIC) podemos alcanzar nuevos estadios de trabajo colaborativo entre los distintos sectores sociales e integrar nuestra visión social para acentuar el potencial humano desde un desarrollo también global. No obstante, es imposible desconocer la incidencia que tiene en nuestras vidas las tecnologías de información y cómo éstas han modificado el comportamiento de los hombres en la sociedad.
Recordemos que en 1989, Tim Berners-Lee definió las bases de la Word Wide Web en el CERN de Ginebra (Suiza) y un año después creó el primer navegador web. A partir de esta convergencia de tecnología y redes sociales, que integran la información y la telecomunicación, se define la actual comunidad, sociedad objeto aún de construcción, diseño y estudio. En otro sentido, la sensibilización por el uso de las TIC determina múltiples identidades, importantes obviamente porque interactúan según intereses, valores, proyectos, soportados en planes y objetivos específicos.
El flujo de información que mantiene la relación dominante entre consumos y audiencias apodera al Imperio Tecnológico de lo económico y de lo político delimitado en “un pequeño grupo de innovadores que responde a la crisis de rentabilidad sufrida en el capitalismo e introduce nuevas tecnologías que aumentan dramáticamente la productividad”, según concluyó el primer foro de las comunicaciones de Santiago de Chile en 2000. Este círculo fluctúa entre el desarrollo de diseños computacionales, atraviesa una fase de inmersión de servicios y productos económicos en redes globales y culmina en emprendedores que reinvierten su capital de riesgo, para repetir de nuevo el ciclo. La infraestructura técnica para un proceso de educación en ambiente virtual no se escapa de este espacio.
Por tanto, y ante la crisis del planeta debido a la trasmigración de la sociedad industrial a la de la información y el conocimiento, la capacidad discursiva y las TIC son dos de las claves que ayudan a mejorar el capital humano requerido en este modelo de competitividad. Centrarse exclusivamente en un reciclado de PC es una visión limitada que no responde a las necesidades humanas, de nivel individual y social.
Presión tecnológica
Las tecnologías influyen en los entornos laboral, social, industrial, cultural y obligan, por tanto, a reformular los planes de los sistemas educativos. De tal manera que la tecnología, como centro de los procesos sociales, es un sistema nuevo de mediación social que ha concentrado su entorno de información en Internet, Intranet, CDRom, Centros de Investigación, Comunidades Virtuales, donde nuevos conocimientos se expanden rápidamente hacia estudios nunca antes considerados como fundamentales y con base en globalizadas estrategias de negocios.
Estas transformaciones sociales y culturales originadas a finales del siglo XX han planteado desafíos al sistema de educación, pero sus consideraciones no han dado respuesta a los problemas que plantean los cambios por la globalización como por ejemplo: el desarrollo al interior de las instituciones educativas de las tecnologías de información y comunicación; el acentuado individualismo de la posmodernidad; los procesos de transformación tecnológicos y económicos; la modificación de la estructura entre las redes y el yo; la redefinición en las relaciones de género; la conciencia medio ambientalista como institución de valor político; los movimientos sociales efímeros, fragmentados y localistas; la búsqueda de identidades como fuente fundamental de significado social; la innovación tecnológica y el cambio organizativo.
El mundo en la actualidad no está dando espacio a los analfabetas informáticos, ni a los grupos que no consumen, ni a los territorios infracomunicados. Está generando un mundo multicultural e interdependiente que se puede comprender y combinar desde una perspectiva plural por la articulación de la identidad cultural, la interconexión global y la política multidimensional. De otro lado, la globalización genera una sociedad individual apoyada en la disolución de las instituciones sociales, en la revaloración de las actividades humanas, en la superación del cuantitativismo económico que define y mide la calidad de vida y de bienestar.
Una interpretación de Cepal considera que “una proporción de los alfabetizados de hace un decenio han retornado a su condición de analfabetos por no poder continuar estudiando o no hacer uso del aprendizaje básico adquirido. El desafío ante esta situación es concebir la educación como un proceso que incluye toda la trayectoria vital y no solamente el período infantil y juvenil”.
Creemos y le apostamos a los bancos documentales, es decir a la información estructurada en red que se oriente a una alfabetización digital de adultos para transmitir su saber y su experticia a los Nativos Digitales, pero también para que aquellos Inmigrantes Digitales interpreten intersubjetivamente las metáforas de la interface, o el mundo juvenil de las representaciones visuales digitales como si estuvieran leyendo textos.
Una estrategia para lograr el desarrollo de estas nuevas sensibilidades consiste en impulsar el mejoramiento de los sistemas electrónicos para transmitir el saber, privilegiando las habilidades intelectuales y explicando los complejos mecanismos de convivencia. La sociedad debe apoyar este hábito, ya que el tránsito hacia la universidad digital impone repensar el esquema desde una nueva universidad del conocimiento virtual.
Las políticas públicas educativas deben pensar en red para que los efectos vinculados al escenario laboral local eviten los intermediarios y los ideólogos que interpretan y transforman los propósitos comunes de los individuos. Quien obtenga el mayor provecho de esta sensibilidad sustentará su éxito durante la primera mitad de este siglo.
Orden Internacional de Comunicación
Las Audiencias -personas que reciben un mensaje a través de cualquier medio de comunicación- tienen que ser problematizadas en su vida diaria doméstica, pero también en relación con los temas ideológicos y los fragmentos de los contenidos de los medios. Iniciamos por la conclusión para poder comprender su estructuración o mejor aún para analizar cómo la gente interactúa con los mass media y entre ella. Las tres características siguientes nos dan el hilo conductor de la problemática.
Articular los micro y macro cosmos sociales.
Reproducir valores y prácticas sociales institucionales.
Transformar las condiciones de los mundos que se habitan.
El receptor al leer el texto lo contextualiza, generando nuevamente textos cotidianos, interpretados, pero complementarios con su saber, conocimiento y experiencia.
De otro lado, los sitios donde se ejerce cierta influencia de los mass media, son los sitios domésticos culturalmente localizados. En otros términos, en los lugares donde se favorece la interacción con los demás: antes, durante y después de la integración entre mensajes-conocimientos-experiencias.
También, y considerando que el sujeto se siente emocionalmente seguro si sus hábitos y rutinas personales se basan en modelos sociales gobernados por reglas, entonces el mundo de lo cotidiano provee múltiples opciones de actuar. De tal manera que el acercamiento con los medios obedece a la búsqueda de acciones dentro del repertorio que mejor se ajustan a sus intenciones humanas de comunicación.
Sin embargo, los micro y macro mundos sociales son acontecimientos reales organizados por fuera de los mass media, al exterior de los estudios de emisión, pero aún así apasionan a públicos muy amplios del mundo entero, lo que conlleva, a que la atracción del espectador por esos sucesos reales generen, como norma, que lo primordial es el acontecimiento mediático y no la programación que pasa a un segundo plano. Es decir, hubo más entusiasmo en los espectadores de la televisión mundial por la transmisión de la boda de Diana Spencer y el Príncipe Carlos de Inglaterra, que con el resto de información diaria de aquel 29-jul-1981 [6].
De nuevo consideramos los acontecimientos reales, susceptibles de ser transmitidos en directo y en el momento en que ocurren, pero los mass media los planifican con antelación y son anunciados y publicitados por anticipado a sus emisiones. No obstante, esta intención de los mass media y la de las Audiencias son diferentes, debido a procesos de selección, interpretación y usos.
Ahora, hablamos que los recursos y las normas son manifestaciones por las cuales los sistemas sociales se reproducen. Entonces enfatizamos en recursos autoritarios por cuanto los mass media los organizan y los coordinan con habilidad para manejar la acción social. Y las normas, como expresiones consensuales de significación y procedimientos de construcción de la realidad social.
En consecuencia, con aquella habilidad para la interacción proveniente de los mass media, las normas señalan el para qué reproducir los valores y las prácticas sociales:
Modelos de conducta que especifican lo normal y lo aceptable.
Interacción social que contribuye a dar fuerza de ordenación a las normas.
Definición y compendio del mundo asumido por los agentes sociales.
Promoción de la acción social en formas que subrayan concepciones de lo que se espera, de lo que es normal, de lo que es preferido, de lo que se requiere.
No obstante, se requiere de las categorías tiempo y espacio para dar delimitación al contenido de la articulación y determinar lo simbólico de la reproducción. Adicional porque se requiere de una constante selección ante las influencias ideológicas y las relaciones de poder que se interceptan con los ambientes locales.
Esos contenidos, como acontecimientos mediáticos, son una irrupción de la rutina que contribuye a transformar la vida cotidiana en algo especial. La irrupción es monopolítica, por cuanto la mayoría de los medios abandonan su programación habitual generando consenso de la importancia del hecho. Y finalmente, son proclamados como hechos históricos, en caso de un suceso repetido (Juegos Olímpicos, Mundiales Deportivos, Reinados de belleza).
No obstante, la selección, interpretación y uso de los contenidos de los mass media están influenciados por las relaciones domésticas (familia), las relaciones sociales (trabajo) y los contextos culturales (sociedad). Estas relaciones sociales que insertan y dan significado a los media manifiestan una ruptura entre los estilos de vida (Norte-Sur): relaciones entre sexos, divergencias en lo generacional, las concepciones del tiempo laboral y del tiempo de ocio, la influencia de las instituciones políticas y religiosas, los niveles de desarrollo científico-tecnológico...
Esta ideología de los mass media, por su estructura, se ha migrado al ámbito virtual de las redes telemáticas generando, en consecuencia, un orden internacional de comunicación. En conclusión, la cibercultura, como contexto dinámico donde se construye la actual comunicación, es el centro donde se localizan, se influencian y se definen las normas, los entendimientos sociales y la interacción micro y macro social. Por tanto, la importancia de los procesos de la comunicación medial es más un acto de comunicación interpersonal que uno de consumo de medios o de construcción de sentido.
No en vano, se ha observado que en el primer mundo la “obtención de un teléfono móvil confiere a los adolescentes un grado de privacidad y un derecho de reunión totalmente novedosos con los cuales construyen un espacio alternativo en red, accesible desde cualquier lugar” [7].
Notas de referencia:
[1] Fordismo: etapa del capitalismo moderno que junto al posfordismo abarcan la denominada edad dorada, entre las décadas 1940 a 1970, caracterizada por el método de producción combinado: taylorismo con la creciente mecanización de grandes empresas con muchas líneas productivas, asociadas con la aplicación de la cadena de montaje, la selección uniforme de los componentes y de los productos finales.
[2] Alan Turing (1912-1954). Matemático inglés, pionero en el delineamiento de la Teoría de la computación. En cuatro palabras, Alan aparece como el autor de la tecnología dominante del último siglo. El gobierno inglés lo recluta en 1939 por sus conocimientos de criptografía para que trabaje en Bletchley Park descifrando el código usado por los alemanes en la guerra mundial.
[3] Claude Shannon (1916-). Ingeniero electrotécnico y Matemático norteamericano, considerado como el padre de la era de las comunicaciones electrónicas. El concepto de la entropía es una característica importante de esta teoría, puesto que en el envío de información existe un cierto grado de incertidumbre de que el mensaje llegue completo.
[4] John von Newmann (1903-1957). Matemático húngaro que hizo importantes contribuciones a la Física cuántica , a la lógica, a la meteorología a través de sus estudios y aplicaciones de los computadores rápidos desde su teoría matemática de los juegos estratégicos.
[5] Stanley Aronowitz (Comp.) Tecnociencia y cibercultura. La interrogación entre cultura, tecnología y ciencia. Barcelona: Paidós, 1998.
[6] Ese mismo día, el Convenio del Consejo de Europa recomendaba a la Comisión proteger a las personas con respecto al tratamiento automatizado de datos de carácter personal.
[7] Howard Rheingold. Multitudes inteligentes: la próxima revolución social. Traducción del inglés de Marta Pino Moreno. Barcelona: Editorial Gedisa, 2004.
15 de marzo de 2006
--------------------------------------------------------
Omar Villota Hurtado
Magíster en Comunicación Digital (MCD-e), Especialista en Redes de Información Documental, Comunicador Social de Colombia, quien ofrece servicios de consultoría en: Análisis de Información, Entornos Ecológicos de Información y Ambientes de Comunicación Digital.
simbióticas