Álvaro Cuadra publica bajo el titulo de “Paisajes virtuales” un nuevo libro (lo encontrarás al final de este artículo para su descarga) que prolonga la reflexión que inició en su libro anterior “De la Ciudad Letrada a la Ciudad Virtual”.
En este libro reúne varios artículos ya publicados en páginas de la red y diversos trabajos de investigación. Lo que pretende a través de todos ellos es encontrar nueva modalidades para pensar el presente frente a realidades inéditas para las cuales las herramientas del pensar tradicional resultan obsoletas.
Desde su punto de vista ya no es suficiente ocuparse de solo la llamada “mediatización”, en cuanto movimiento económico cultural creado por la impronta del neoliberalismo. La mutación en curso es mucho mas vasta y profunda y se relaciona con los “modos de significación”, es decir, los modos en que los nuevos lenguajes transforman la percepción del mundo y se construye la realidad.
Según Cuadra no se ha creado todavía un lenguaje teórico modélico para dar cuenta de los nuevos paisajes y frente a ello es necesario una tarea simultánea de demolición y reconstrucción. Es necesario abdicar de muchos viejos credos que fueron útiles en otros contextos y al mismo tiempo resulta imperativo imaginar nuevas modalidades para pensar el presente.
Su nueva obra está organizada en torno a cuatro grandes temas: Por un lado buscar en los albores de nuestra cultura patrones prototípicos que puedan esclarecer el presente; por otro, ver los modos en que la imaginación teórica pueda apropiarse del espacio virtual; en tercer, lugar el modo concreto como se proyecta en nuestros días el mundo construido de imágenes y simulacros; y por último dar una mirada a la encrucijada latinoamericana frente a la galaxia digital.
Sería largo detenerse en cada uno de estos temas y a veces ello no es fácil debido a la utilización por el autor de un lenguaje conceptual que está dirigido sobre todo a los especialistas. Quiero sin embargo comentar algo centrándome en la cuarta parte “El desarrollo: virtualidad y cibercultura”” que, desde mi punto de vista, es la más interesante.
Cuadra hace un análisis significativo de los lenguajes del desarrollo que se ha anunciado como una promesa que todos los países pueden alcanzar si realizan proyectos que permitan elevar la producción y los niveles de vida. Los teóricos que hablan sobre el tema, sean ellos liberales o marxistas, si bien difieren en los métodos y en las instituciones para lograr el desarrollo, están de acuerdo en que este es posible. Para estos teóricos pensar en la imposibilidad del desarrollo es impensable.
En la actualidad nos encontramos inmersos en una cultura del progreso al extremo que el desarrollo ha sido declarado por la Naciones Unidas como un derecho. Como bien lo señala Cuadra siguiendo a De Rivera: “El mito del desarrollo por tener connotaciones casi religiosas de esperanza y salvación de la pobreza, es invulnerable a la experiencia de los últimos cuarenta años que nos dice que la mayoría de los países no se han desarrollado”.
En seguida Cuadra siguiendo a Castells nos dice que los modelos de desarrollo son la fórmulas tecnológicas mediante las cuales el trabajo actúa sobre la materia para generar el producto, determinando en último termino el nivel del excedente. Con el tiempo estos elementos han cambiado desde el modo de desarrollo agrario al industrial y hoy día al informacional. En este último, al que estamos entrando, la base de la productividad se encuentra en la calidad del conocimiento. En la nueva sociedad que se está configurando hoy día el estilo de vida que tendrá mayor éxito se basará en el consumo de saber.
Lo que es especifico al modo de desarrollo informacional es que en este caso el conocimiento actúa sobre el conocimiento en si mismo con el fin de generar una mayor productividad. En la era postindustrial y postmoderna la ciencia conservará y reforzará su importancia en la batería de las capacidades productivas de los estados - naciones. Dada la concentración de esta ciencia en los países desarrollados esto lleva a pensar que la distancia de los países no desarrollados con respecto a aquellos ya desarrollados no dejará de aumentar en el porvenir.
Esta conclusión de Cuadra se refuerza por otra parte cuando uno considera una nueva visión que ha venido surgiendo en los últimos años en base a los aportes de distintos pensadores que también llegan a la conclusión que la historia del desarrollo económico muestra que el crecimiento y la expansión traen consigo una historia paralela que ha sido silenciada y ella es la de la construcción social de la escasez. En efecto lo motores del desarrollo económico generan simultáneamente esta escasez lo que explica porque la pobreza subsiste y coexiste con el crecimiento de enormes riquezas (1).
La construcción de la escasez es el reverso de la medalla del desarrollo. En el curso de los últimos cien años el desarrollo económico ha transformado las necesidades humanas en demandas de productos industriales manufacturados. Que las necesidades sean ilimitadas no es una constante dada de los asuntos humanos: se trata mas bien de una construcción social como lo prueban los billones de dólares consagrados a la publicidad para incitar a los hombres aumentar su consumo. Es simplemente imposible erradicar la pobreza produciendo más, porque la creación constante de escasez es el motor de la producción económica. Las teorías corrientes del desarrollo que disimulan este proceso van en realidad en contra de los intereses de los más pobres. Por tanto la idea que predominó en la segunda mitad del siglo XX de que el desarrollo económico eliminaría el hambre y la pobreza es una idea falsa.
Consideremos las consecuencias del desarrollo económico. Los países industrializados han producido una agricultura no durable basada en el monocultivo, la uniformidad genética, los pesticidas tóxicos, los abonos químicos, las maquinas pesadas y la crianza industrial de animales, lo que trae consigo la desaparición de la agricultura familiar. Por otra parte nos ha dado el estilo de vida suburbano donde la familia ocupa cada una residencia en un barrio de débil densidad demográfica, lo que obliga hacer considerables desplazamientos en automóvil con las consecuencias ecológicas que trae consigo un consumo intensivo de recursos energéticos. Es evidente que los millones de personas del tercer mundo no pueden ser alimentados, alojados, vestidos y cuidados por la agricultura industrial, los alimentos preparados, el transporte en automóvil, la residencia suburbana, las ropas de marca y las medicinas de alta tecnología. Por qué privilegiar la palabra “desarrollado” si los productos del desarrollo empeoran las condiciones de vida de los pobres. Las masas paupérrimas no ganan nada con una lógica de desarrollo que fija normas imposibles de alcanzar.
Hoy día el desarrollo ha sido sustituido por un nuevo mito: “La Globalización”. Se habla cada vez menos de él. Se le ha reemplazado por otro objetivo: la lucha contra la pobreza y cuando se le menciona se habla de “Desarrollo Sustentable”, la última invención tecnocrática.
El desarrollo fue una etapa significativa de las relaciones de denominación norte - sur. La época neo o post colonial, que está sin duda sobrepasada.
La “globalización” - el nuevo mito - representa en el plano económico el triunfo del capitalismo mundializado que permite considerar diversos mercados dentro de un mercado global. Para suavizar por otra parte la brutalidad de la explotación económica han surgido como objetivos “la lucha contra la pobreza” y la “acción humanitaria”.
Volviendo a Cuadra este afirma que si la existencia del subdesarrollo es consubstancial al actual sistema mundo en cuanto una distribución no equitativa de la plusvalía, y por tanto no se trata de un mal curable sino de una característica esencial entonces, la brecha digital puede ser entendida como la mas reciente manifestación de esta constante. A partir de lo anterior el discurso terapéutico, la promesa utópica según la cual la educación nos hará iguales y solo se trata de que las naciones pobres asimilen las habilidades, los valores y el saber de las naciones desarrolladas, se desdibujan. La brecha tecnológica no es sino una manifestación última de una constante política: legitima las desigualdades en tanto las supone transitorias y al mismo tiempo instala su superación en un tiempo mítico que nunca ha de llegar.
Todos estos planteamientos parecen muy pesimistas y en cierto modo lo son. Los capítulos dedicados a la brecha digital y a la educación y revolución tecnológica nos parecen particularmente sugerentes. Lo importante es a partir de todas estas realidades pensar como un progreso más justo y equitativo es posible. El libro de Cuadra es a nuestro parecer un elemento de valor para incitar a ello.
NOTAS
1. Se puede consultar a este respecto la obra “Défaire le développement, Refaire le Monde” publicada en Francia en el año 2003 por las ediciones Parangon.
(Presentación de Jacques Chonchol)
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CONTENIDOS
Índice
PRESENTACIÓN
INTRODUCCION
I.- PRIMERA PARTE
LA VIRTUALIDAD : UN NUEVO REGIMEN DE SIGNIFICACION
1.- El antiguo régimen: La Ciudad Letrada
2.- Un nuevo régimen: virtualidad y simulacro
II.- SEGUNDA PARTE :
LAS METAFORAS: IMAGINACION Y VIRTUALIDAD
3.- Apocalípticos o digitalizados
4.- La invención de Morel
5.- Textos e hipertextos
6.- Saber virtual: tecnicidad, textualidad y percepción
7.- Hipertextualidad y literatura
III.- TERCERA PARTE :
LA POSTHISTORIA: VIOLENCIA Y VIRTUALIDAD
8.- Posterrorismo: atentado mediático en red
9.- Imágenes y simulacros de una guerra red
10.- Promesas, ocasos y apatías del nuevo siglo
11.- El efecto Galileo: mediatización de la política
IV.- CUARTA PARTE :
EL DESARROLLO: VIRTUALIDAD Y CIBERCULTURA
12.- El desarrollo, la promesa frustrada
13.- Los lenguajes del desarrollo
14.- Brecha digital: un concepto híbrido
15.- Educación y revolución tecnológica
16.- E- learning: escenario presente
APENDICE
BIBLIOGRAFÍA
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Álvaro Cuadra Rojas (Santiago, 1956) Licenciado y Magíster en Letras en la Universidad Católica de Chile.
Doctor de La Sorbona en Semiología y Letras.
Profesor en las cátedras de Comunicación Social en diversas universidades.
Ha publicado numerosos artículos en revistas académicas especializadas tanto en Chile como en otros países, entre ellos Argentina y México, así como traducciones al portugués (Brasil).
Su investigación se ha orientado estos últimos años principalmente hacia las transformaciones culturales en Chile, derivadas tanto de diseños socioculturales inéditos como de la expansión tecnológica y massmediática. Su mirada se abre a la imaginación teórica para ofrecer un horizonte de comprensión hacia la América Latina que inaugura este siglo XXI.
En la actualidad el doctor Cuadra se desempeña como docente
en el Programa de Doctorado en Estudios de Sociedades Latinoamericanas de la Universidad Arcis, en convenio con IHEAL/CEPAL/Université Paris III, Dirigido por Jacques Chonchol.
Asimismo, integra el equipo de ARCIS-SELA que desarrolla
la primera experiencia e-learning con programas a distancia.
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