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La pedagogía crítica desde la perspectiva de los movimientos sociales

José Antonio Antón Valero en Concejo Educativo de Castilla León

Jueves 25 de noviembre de 2004, por ediciones simbioticas

Los fenómenos de cambio y complejidad Somos cada vez más conscientes de que los fenómenos de cambio y complejidad son una de las consecuencias del fenómeno de la Globalización . Ello resulta de una creciente interrelación de la economía mundial y la revolución multimedia. Se manifiesta desde una visión neoliberal y neopositivista y se formula en términos de “pensamiento único”. Esta Globalización no ha producido, como se esperaba, procesos de “ajuste”, regulados por el mercado, sino que está generando fenómenos de crisis, conflictos y catástrofes que se muestran en forma de caos y desorden. Esta mundialización negativa ha renovado la acción de muchos movimientos sociales en todo el planeta (ecologista, sindicalista, feminista, antirracista, comunitarista...) que han hecho oir sus voces en diversos foros (Pekin, Copenhague, El Cairo, Berlín, Amsterdam. Río de Janeiro...Seattle, Washington..., y ahora en Porto Alegre, donde se realizó con anterioridad el Foro Mundial de la Educación. Los movimientos sociales en un proyecto transformador  Hay que señalar que en la aparición de los Nuevos Movimientos Sociales (NMS) se deben contemplar diferentes factores: a. Una crisis cultural producto de una profunda crisis de valores (Fernandez Buey y Riechmann, 1996) y el cuestionamiento de las señales de identidad propios como grupo y pueblo, frente al choque cultural que supone la ofensiva de la cultura anglosajona y los procesos de globalización desde el ámbito informacional (Chomsky, 1992;1996) generando una reacción de crítica cultural contrahegemónica que cuestiona el consenso en el que se basa el orden social. b. Un aumento de la exclusión social y de la marginación, generando individualismo que busca solucionar “sus problemas” al margen o a la contra del estado. c. Una crisis de “la política” en el terreno de “lo político” (Zubero, 1996) como escenario diferenciado de la lucha de clases y de una concepción del “poder” a la manera foucaultiana. Se traslada el debate al terreno de la cotidianeidad de forma que esta “política para el mundo de la vida” se perciben como ámbitos de acción dondese producen estrategias de cooperación y tienen una base moral en sentimientos de solidaridad, responsabilidad y autoayuda. d. Una crisis de la cultura participativa, en la acción social y ciudadana de los modelos de participación política a la manera tradicional (partidos, sindicatos o parlamentarismo. De ahí la necesidad de actuar en ámbitos de “micropolítica” (Riechmann, 1995) e. Un importante fenómeno de asociacionismo social desde finales de los años ochenta (IREF, 1990; CSIS, 1991) fruto de la desconfianza en el estado y una exigencia en mayor participación en áreas de decisión en una época que se producían importantes carencias en el estado del bienestar. Ahora bien, estos MS entendidos como “grupo que realiza una acción colectiva frente al aparato institucional” se han de analizar con algunos criterios:  No todos los MS son “visibles”  A veces se tiene una visión coyuntural, no entendiendo que la acción “visible” es fruto muchas veces de otra “subterránea”.  No todo lo que se mueve es MS  No todos los MS son progresistas y críticos (Fukuyama y su ética puritana). Para caracterizar un MS debemos suponer:  Continuidad en el tiempo  Sentimiento de pertenencia  Escasa formalización de roles  Flexibilidad organizativa  Orientación hacia la transformación social Según Tomás Villasante (1993), a partir de Jesús Ibáñez, los MS críticos suponen partir de una tradición emancipatoria:  Escenarios de realidad alternativos  Cuestionan la legitimidad del consenso y orden social  Suponen una corriente contracultural alternativa y contrahegemónica  Representan una reserva de elementos de liberación y experiencias alternativas. De las teorías tradicionales a las teorías críticas en educación En educación el tipo de ser humano, el tipo de curriculum y el tipo de conocimiento generado, es inseparable. Las teorías ponen diferente énfasis en sus respuestas hacia el espacio de la sociedad o la cultura (Sociología y antropología), la naturaleza humana del conocimiento (psicología del aprendizaje) o la naturaleza del aprendizaje o del modo en que se aprende (pedagogía), cuando tratan de responder al tipo de conocimiento y de ser humano deseable. En una perspectiva tradicional las palabras clave son ¿Qué y cómo?, aceptación, ajuste, adaptación. Es una mirada desde la organización, que se presenta como neutra, científica, desinteresada y técnica. Los estudiantes deben ser procesados como un producto, especificando objetivos, procedimientos y métodos para la obtención de resultados que puedan ser medidos con precisión, un conductismo educativo (desde Bobbitt, 1918 y Ralph Tyler, 1949-1970). Sus categorías teóricas son: los objetivos, la eficacia, metodología, la didáctica, la organización, la planificación la enseñanza-aprendizaje, la evaluación, En una perspectiva crítica, el concepto de teoría deriva al de discurso o texto, en la medida que sus representaciones de la “realidad” (cómo es y cómo debería ser) tienen “efectos de realidad”. El objeto descrito es inseparable de su descripción. El discurso sobre el curriculum crea una idea particular de curriculum (Tomaz Tadeu da Silva,2001). En esta perspectiva crítica se cuestionan los presupuestos del orden social y educativo existente. Las palabras clave son: ¿Para qué, por qué, de quién?. Se indaga en las relaciones entre Saber/Identidad/Poder. Así el curriculum se transforma en una selección justificada con posterioridad, y se convierte en un territorio en disputa, en una cuestión de Poder (privilegiar/seleccionar/destacar/enfatizar) adquiriendo el carácter de un debate epistemológico y socio-político. Las categorías teóricas son: ideología, poder, adoctrinamiento, relaciones sociales de producción, concienciación, emancipación, curriculum explícito y oculto. En su versión crítica se investiga la relación entre educación e ideología, educación y producción: de ahí la importancia del “papel del contenido” en las materias por su transmisión ideológica o de los aparatos ideológicos del estado, las relaciones sociales en la escuela, la reproducción social como reproducción cultural, mediante la imposición y ocultación, producción y consumo de recursos simbólicos y el dominio simbólico: la Hegemonía ( Antonio Gramsci, Louis Althusser; Pierre Bordieu y Jean Claude Passeron Michael Apple; Henry Giroux), concepto de resistencia. La Educación Global, Intercultural y Emancipatoria  Estas realidades problemáticas y diversidad de actores deben constituirse en el espacio crítico, de intercambio, debate y reconstrucción cultural alternativo. Frente a la crisis civilizatoria en la que estamos inmersos, esta necesidad de “redistribución cultural” (Denche y Aguacil, 1993) puede permitir una profundización del combate cultural e ideológico. En nuestras sociedades posindustriales de “sistemas de alta densidad de información”, los conflictos se expresan más en el terreno de los lenguajes y códigos culturales que permiten organizar la información con mayor calidad y utilidad.  Lo que denominamos Educación Emancipatoria, conocida desde una perspectiva como Educación para el Desarrollo (Celorio, 1995), queremos conceptualizarla como Global, Concientizadora e Intercultural, en el sentido de cuestionar el contenido del término Desarrollo y recentrar el discurso, no en la Sensibilización de la población de los países del Norte sobre los problemas del Sur, sino sobre la interdependencia de los problemas entendidos a escala planetaria, abordando una explicacíón dialéctica y globalizada de los problemas mundiales (Conclusiones de Barría, 1996). No es nada que pueda reducirse a un área o espacio extracurricular o extraescolar “es el núcleo de las finalidades educativas, lo que está en cuestión es el modelo cultural desde el sistema educativo, el discurso no está situado en la periferia sino en el centro del Proyecto Educativo” (Ros y Antón, 1992). Preferimos hablar de concientización en el sentido que le da Paulo Freire (1990) y tantos educadores de AL, como “un acto de conocimiento y un proceso de acción transformadora sobre la realidad”; así la acción educativa es esencialmente una acción transformadora, una acción comprometida y el papel de la educación es estratégico en este mundo rasgado por conflictos e injusticias.

La escuela debe ser intercultural: la cultura es el ámbito social, y la cultura escolar está destilada desde los intereses conservadores. Hay que superar eso, considerando el centro como crisol de culturas diferentes, y que la mayoría no están reconocidas en la cultura escolar. Hay que crear condiciones de simetría cultural mínima para que se pueda intercomunicar. En la escuela se puede hacer más fácilmente que desde otros sitios. Un ejemplo: en estos días se está produciendo un debate sobre si debe permitir llevar o no el pañuelo islámico en las escuelas. Desde una planteamiento intercultural, de relación entre culturas, se debe actuar, y no sólo en este caso:  Primero, permitir "entrar" a las diferentes realidades culturales o religiosas.  Segundo, interconectar las diferentes realidades culturales.  Entrar en la crítica cultural (no sólo de una cultura a otra).

Por tanto, una lectura crítica del curriculum explícito y oculto debe orientarse desde:  Una visión crítica e histórica del discurso científico.  Una transformación de la concepción del proceso de enseñanza-aprendizaje como conocimiento construido en un contexto socio-cultural e histórico concreto.  Una comprensión global y no tecnicista de la realidad.  La centralidad o marginalidad de la diversidad. Contra la homogeneización.  La explicitación y tratamiento de las relaciones de dominio.  La configuración del espacio donde se sitúan esas relaciones.  La preeminencia o no de un modelo de racionalidad sobre otras formas de conocer, explicar y comprender la realidad.  La centralidad hegemónica o no del arquetipo viril.  Los criterios de inclusión y exclusión de la información así como la discriminación de lo que es significativo y lo que no.

El modelo cultural no se encuentra sólo "fuera", sino que está en las mentes de alumos/as y profesores/as. Willis, en los años 70, vio que los chicos jóvenes (varones) de clase trabajadora se veían realizados como personas y ciudadanos siempre que se insertaran en el mundo laboral, no se veían más realizados por tener más conocimientos, vocabulario, etc. Esto implica no tener sólo en cuenta lo superestructural, lo político, sino lo cultural, lo mental. La Educación no formal Dentro del espacio de las ONGDs se han hecho esfuerzos por elaborar campañas masivas dirigidas a los diferentes ámbitos educativos formales, no formales e informales. Con frecuencia, estos materiales presentan una visión centrada en la cantidad de información, pensando ingenuamente que ello modificará, por sí mismo, las prácticas de los educadores y las mentes y actitudes de la ciudadanía. Sin embargo, no se tiene en cuenta que los comportamientos y actitudes están regidos por categorías conceptuales, morales, valores e intereses en interacción, que condicionan los procesos de selección de la información que, a su vez, están condicionados por modelos culturales hegemónicos. La proliferación de prácticas en el ámbito no formal (animadores socio-culturales, trabajadores de calle, monitores y grupos de asociaciones y ONGs diversas), de un cierto uso del enfoque socio-afectivo, mediante el conocimiento empático, dilemas morales, juegos de rol y vivencialización de problemas supuestamente ajenos a las personas que participan en éllos, supone ventajas evidentes por la flexibilidad y frescura en su tratamiento. Sin embargo, llevado al extremo aísla los cambios en valores de los cambios conceptuales y sus procesos de construcción. Estas estrategias tienen sentido, como parte de un planteamiento educativo de alcance más complejo y contextualizado, de manera que el recurso al juego no se agote en sí mismo, de forma autocomplaciente, y se plantee también cambios en las estructuras mentales que están en la base de las redes conceptuales. Conocimiento científico y escolar En el pensamiento científico y cotidiano que conforman el conocimiento escolar, hay valores y hábitos de conducta, formas de percibir, enfatizar, sistematizar, organizar y estructurar la lógica racional. Condicionan la forma de pensar e incorporar saberes no científicos. Subyacen en el pensamiento social y están condicionados por la ideología dominante. En la cultura occidental hegemonizada por el modelo androcéntrico (Moreno,1987) se confunde lo humano con lo viril, asimilando un sistema de valores, un universo mental, una determinada forma de conocer y pensar el mundo. Este androcentrismo ha condicionado el pensamiento científico. Si el sujeto histórico de la Ciencia es el ser humano, cómo se perfila este sujeto en cada sociedad desde el punto de vista hegemónico y cuáles son las relaciones de poder que han definido el pensamiento occidental en la tarea educativa. Por tanto, con respecto a :  Los educadores, su autonomía profesional, recualificación, sujeto crítico.  Nuevo conocimiento: diversidad de enfoques, complejidad y herramientas críticas contraculturales.  El conflicto como eje vertebrador del aprendizaje o orientador para el educador.  Relación teoría/práctica, a través de la investigación.  Control del proceso y autonomía intelectual y moral. La Educación informal. Los medios de comunicación El papel de los medios de comunicación, la cibernética y otros espacios educativos informales del mundo de la publicidad y del ocio, ganan terreno al ámbito privado y van generando una reconstrucción de la realidad, como “realidad virtual” o “especular en palabras de Carlos Lomas, una “industrialización de la mente” que se manifiesta en estructuras y maneras de operar mentalmente y, donde el contexto ideológico dominante condiciona (y neutraliza) de manera decisiva los procesos de recepción de mensajes lanzados desde el mundo educativo formal y no formal. Es imprescindible reconstruir un discurso común, un discurso global de comprensión y transformación social que genere competencia cultural, social y política y capacidad de descodificación de los mensajes que genera esa “realidad virtual”. Un objetivo educativo esencial será potenciar una ciudadanía crítica y solidaria, en el ámbito de las relaciones interpersonales, con el medio y en el de la organización económica, social y política que se expresan a través de modelos culturales determinados.

Los medios de comunicación reconceptualizan la realidad, establecen la "agenda" de lo que hay que tratar y marcan además la opinión. Contribuyen también a la mercantilización de la realidad, y todo ello lo hacen desde un uso perverso de la seducción. Tienen mucho que ver con la representación del mundo social:  Favorecen la sustitución de la realidad por la realidad medial.  Contribuyen a la creación de categorías mentales  Favorecen determinados esquemas de conocimiento, como  preconceptos que permanecen aunque se muestre información que los cuestiona  determinismos (desierto=país pobre...)  formas de razonar determinadas, con predominio de la descripción frente al análisis multicausal o excluyendo factores externos en los problemas (pobreza en el "tercer mundo" es porque "ellos no son capaces de...", "dictadores muy dictadores...".

Bibliografía citada Argibay,M.; Celorio,G.; Celorio,J.J. (1990)La cara oculta de los textos escolares. Hegoa. Vitoria. Celorio, J.J. (1995) Educación para el Desarrollo. Bakeaz.Bilbao. Centro Studi Investimenti Sociali. Associazionismo i nuovi canali di consenso e di participazione (¡991). Roma. Conclusiones del Encuentro sobre transversalidad de Barría (1996).Hegoa. Vitoria. Denche,C. Y Alguacil,J. (1993) “Otros movimientos sociales para otro modelo participativo y otra democracia"”en Movimientos Sociales. Documentación Social. Nº 90. Madrid. Fernández Buey,F. y Riechmann,J. (1996) Ni tribunos. Ideas y materiales para un programa ecosocialista. S. XXI. Madrid. Freire,P. (1990)La naturaleza política de la educación. Cultura, poder y liberación. Paidos. Barcelona. IREF (1990) “Raporto sull’associazionismo sociale”. Tecnodid. Napoli. Ros, A. Y Antón, J.A. (1992) “Curriculum i societat: l’educació per al desenvolupament un nou enfocament”. Col. DOCUMENTOS II.Entrepobles-Generalitat Valenciana. Zubero,I. (1996) Movimientos sociales y alternativas de sociedad. HOAC. Madrid. Villasante,T. (1993) “El sentido de los movimientos sociales en la actualidad” en Movimientos Sociales. Documentación Social, nº9. Madrid

Este documento se halla incluido en la sede virtual de Concejo Educativo de Castilla y León www.concejoeducativo.org

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