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¿Dónde está la sabiduría que hemos perdido en el conocimiento? ¿Dónde está el conocimiento que hemos perdido en la información? T.S. Eliot
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La canción del lobo

Miércoles 10 de junio de 2009, por colomer grau

1.- ESTADO DE HECHO (?)

Tras la caída del muro de Berlín y las sucesivas revoluciones blancas, los afanes interpretativos de historiadores, filósofos, sociólogos… se apresuraron en determinar y certificar al capitalismo apoyado en democracias liberales como la única realidad política y sociológica posible. Tantos años esperando el final de la historia y era eso. Y el que no estuviera de acuerdo debía ser tratado como alguien que niega la ley de la gravedad. El capitalismo se alza como lo natural (al modo en que las masas orteguianas creían que los logros de la civilización venían dados, olvidando su carácter de construcción y esfuerzo) y como tal, resulta indiscutible; de tal modo que cualquier crítica al sistema queda esterilizada bajo el amparo de la libertad de expresión pero desechada como hereje, además de ser ridiculizada como cómica y antepasada en los medios de comunicación de masas. Y bajo la coartada de lo natural el espíritu del capitalismo celebra su gran fiesta. Vamos a ganar dinero, vamos a consumir, vamos a excedernos, no importa lo que se ponga por delante, la historia ha dictado sentencia y por tanto hay que abrir el mundo al flujo del dinero. La <> de la que nos hablaba Max Webber, una vez liberada de la sanción religiosa se libera ahora de la sanción izquierdista. Ya no hay frenos.

2.- BENEFICIOS, CIFRAS Y DESIERTO

Toda área del mundo esta sometida, en última instancia, a una valoración económica, en tanto que se puede estimar el porcentaje de beneficio posible que se puede extraer de ella. Se ponen los ojos en un sitio, se valora su potencial beneficio y en caso de ser positivo se envía allí el dinero para generar más dinero. Estudio de mercado: un bosque convertido en madera a un precio de X por kilo. Y todo objeto de este mundo, cada cuerpo, puede ser remitido al juicio que determina la posibilidad del beneficio, espoleada por esa <> sin freno. El dinero vuela allá donde hay un signo +, un crecimiento del beneficio, el mundo convertido en cifra. Pero vivimos en un mundo limitado, a pesar de la ampliación de mundo propiciada por el potente desarrollo de los medios de comunicación; y en un mundo limitado el crecimiento siempre tiende a cero. De lo contrario cabría preguntarse cuan infinita puede llegar a ser la cacareada apertura de nuevos mercados. Se llega a un bosque, se tala, se abre una mina, se explota y cuando el recurso se agota se abandona. El desierto; la cifra crea desierto y el crecimiento desbocado no es sino crecimiento de desierto. Incluso un bosque protegido es desierto en la medida en que una cifra lo acompaña.

3.-CERO

Con los mercados mundiales abiertos de par en par solo el dinero es libre. La aparente libertad que se goza en ciertas partes del mundo es consecuencia directa del dinero libre, el cual en sus distribuciones, en sus idas y venidas, realiza también la distribución humana. Una región del mundo con pleno empleo goza de la plenitud de los derechos humanos, va al supermercado, consume ocio en su tiempo libre, se deprime, va a la moda, toma drogas… En otra región del mundo lobos adictos al petróleo crean mercados de armas, guerras y seguridades privadas, además de una porción de pizza Hut después de un duro día de combates… Y en la última región del mundo una población se desplaza porque donde vivía el dinero se ha ido, o nunca ha llegado y solo ha dejado desierto. Cero. Desnudos en el desierto. Y después de la euforia y la bonanza y el todos vamos a ser ricos y ha vivir humanamente, llega esta crisis. La <> ha creado mercados ciegos, sin fondo, falsos. El dinero se ha detenido, ya no sabe adonde ir. En un pueblo con pleno empleo empiezan a haber despidos masivos, el ocio se resiente. El dinero no se ha detenido en sus manos. Amenazados por tan solo un año de subsidio por desempleo y empujado a seguir consumiendo. Cero. Desnudos en el desierto. Mientras, desde los distintos centros de poder la avaricia no se cuestiona, en tanto que creen necesario que el dinero vuelva a correr para así volver a la senda del bienestar (?). Cuando el dinero haya absorbido el trombo todo volverá a ser como antes, nos dicen. Y puede que esto ocurra y las ropas vuelvan a vestirnos para poder ver Superstar con normalidad; pero ocurrirá so pena de un mayor crecimiento del desierto en un mundo cada vez más agotado, cada vez más desnudos. Cero.

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2 mensajes

  • La canción del lobo

    24 de junio de 2009 07:21, por S.O.S.

    Es interesante que yo nunca percibí la caída del muro de Berlín como algo de lo que pudiéramos sacar conclusiones inmediatas. Nunca percibí la disolución de la URSS como algo de lo que pudiéramos sacar conclusiones inmediatas. Aun estoy a la espera de ver a qué nos lleva todo aquello. Incluso la crisis actual la mantengo cogida de alfileres. Creo que nos falta mucho por ver. Porque lo que es inaudito es que pasen los decenios, y las cosas que debían haberse resuelto sigan sin ser resueltas. Es inconcebible que continúe expandiéndose la miseria. Eso existía antes de la caída del muro, existía cuando aun existía la URSS, y continúa ahora. ¿Qué ha cambiado? ¿Qué hemos ganado? ¿Qué se nos ha perdido?

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  • La canción del lobo

    16 de junio de 2009 12:59, por colomer grau

    Donde hay un <> debería estar escrito

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