Cuando el papa piensa, piensa una familia tal como padre-madre-hijo-hija… el número no importa, aunque más bien sería algo así como la parejita de niños y una madre rubia y delgada, mostrando su anillo como adhesión y compromiso con dios, pero sobre todo con él, EL PAPA, aquel que con su infalibilidad bendice y prescribe la normalidad.
Cuando el papa piensa, piensa en una familia del Norte, sin mártires, tan solo seguidores que aplauden cuando pasa cerca de sus hogares. Saludadores, algunos enfervorizados. SOMOS NOSOTROS, LA FAMILIA. Todo lo que no sea lo que el papa piensa queda fuera de su amparo y esta en pecado. Malvados!
Cuando el papa piensa, piensa que el pecado es un buen recaudador de almas.
Cuando el papa piensa, piensa que el SIDA es una enfermedad moral y África el bosque perdido en donde hay que recolectar. Acepta tu SIDA y reza para salvar tu alma. Dios te ayudará. Como en las novelas en donde hay un cura y un rico que necesitan de un pobre, el papa necesita de la incesante población africana para prosperar. El virus crece paralelo a la salvación de las almas. Los huérfanos son abrazados por la mano de dios.
Cuando el papa piensa, piensa que usar el condón es anti-natural. La piel del pene debe rozar la piel de la vagina bajo la luz dorada del anillo matrimonial. Dios decide si aquello acaba en un hijo o en nada. El condón interrumpe el juego de Dios en el mundo. El semen debe derramarse sobre la tierra fértil de la mujer. Dios decide en el cuerpo de la mujer, como también decide si el SIDA pasa o no pasa de una persona a otra. Eso es LO NATURAL.
Cuando el papa piensa, piensa en una familia que posee la garantía divina de que el SIDA no traspasará sus puertas, sin tener en cuenta que la fábrica africana deja a millones de niños sin papas ni mamás, ninguna de ellas rubia. No deberías haber follado, pero nosotros te perdonamos si no follas más.
Cuando el papa piensa, piensa que todo el mundo es como él y puede no-follar, aunque se tengan ganas.
Cuando el papa piensa, piensa que el hambre no existe, mientras una madre tiene que prostituirse para dar de comer a lo que son seis bocas en donde repartir, con suerte, un cuenco de harina de trigo mezclada con agua. La carne es pecado, aunque pida con urgencia comida bajo el eco de un estómago enrabietado, o aunque sea una carne violada por hombres ciegos de guerra. La carne es siempre pecado.
Cuando el papa piensa, no piensa que la física africana no es un problema de dios. Dios no vende armas ni esta ávido de cobalto o de níquel.
Cuando el papa piensa, piensa como una estrella de rock que canta la canción de un dios alejado del mundo. Disco de oro.
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