En el editorial "Katrina: lecciones para Kioto" de Libertad Digital (30-08-05) podemos leer:
"Pero si Katrina no puede enseñarnos nada sobre el incremento de las temperaturas y su relación con los huracanes, sí que puede darnos una lección mucho más valiosa sobre el efecto de la riqueza en los desastres naturales. No se tiene noticias aún sobre víctimas mortales pero, en el caso de que desgraciadamente las haya, es seguro que no serán demasiadas. La prosperidad de los ciudadanos estadounidenses ha facilitado que se produzca una evacuación masiva en muy poco tiempo. Las carreteras, los automóviles o los servicios de emergencia serían de mucha peor calidad. Se producirían las catástrofes en términos de vidas humanas que solemos ver en Centroamérica. Y es que la prosperidad salva vidas."
En estos momentos, 2-09-05, podría haber más de 10.000 muertos según el senador republicano de Luisiana David Vitter, muchísimos más que los que provoca un huracán en los países "menos prósperos" de Centroamérica.
Durante más de 4 días no ha llegado ningún tipo de ayuda humanitaria a una población de miles y miles de personas abandonadas a su suerte sin alimentos, agua, medicinas,... en un país que cuenta con los mayores medios del planeta: transportes terrestres, helicópteros, ejército, policía, hospitales, infraestructura para invadir otros países,...
Y hoy, que casualidad, cuando el Congreso de EEUU aprueba el envío al presidente de un fondo de emergencia de 10.500 millones de dólares, como parte inicial de una serie de ayudas para reconstruir la zona afectada por el ’Katrina’, comienza a acudir el ejército, grupos de ayuda, los primeros paquetes de alimentos, y... el presidente Bush.
Si alguna lección podemos extraer para el futuro es que una economía como la norteaméricana, el ejemplo máximo de liberalismo, libre mercado y capitalismo que quieren imponernos, se mueve por y valora únicamente el dinero y el mercado: no importan las vidas humanas, ni la solidaridad entre las personas, ni lo que ocurra con nuestro planeta, sólo el dinero y los posibles beneficios.
Como dice la propia Libertad Digital, podemos comprobar "el efecto de la riqueza en los desastres naturales", e imagino que en esa afirmación se refieren tanto a su distribución como a las posibilidades de negocio en esas situaciones. En lo primero está claro, quienes tienen mayor poder adquisitivo pueden evitar la catástrofe sin problemas, las demás personas dependerán, y esta sería la segunda parte, de quién y cuando pague su "reconstrucción", porque ni siquiera han dejado entrar a las organizaciones internacionales para ayudar, no sea que a la administración estadounidense y a quienes se enriquecen con ella les estropeen el negocio que se llevan entre manos.
Siguiendo la propuesta de ese medio de propaganda liberal, y si nos fijamos en lo ocurrido con el huracán ’Katrina’, como ellos mismos nos sugieren, podemos constatar sin ningún género de dudas el futuro que nos espera en esa economía que tanto predican: la desolación, el caos y el sálvese quien pueda, mientras las multinacionales de la "reconstrucción" o los políticos de turno no puedan sacar beneficios del desastre. Y es que la supuesta prosperidad de su modelo económico se asienta sobre el sufrimiento y la muerte de otros seres humanos. ’Katrina’ no ha hecho más que descorrer fugazmente el velo con el que ocultan la realidad de ese modelo ya que, diariamente, estas situaciones las provoca el "libre" mercado, no la "menor prosperidad", fuera de los límites "territoriales" de los países capitalistas, y, gracias al ’Katrina’, podemos vislumbrar el futuro al que nos quieren encaminar con él.
En definitiva, para mí, todo este desastre, lo único que ha hecho es reafirmar y evidenciar una vez más, no que esa supuesta "prosperidad" del "libre" mercado salve vidas, sino, muy al contrario, algo que muchas personas tenemos claro: otro mundo es posible, necesario y deseable, y, aunque algunas personas se empeñen en impedirlo para defender únicamente sus privilegios y su vida "próspera", está en nuestras manos avanzar hacia él.
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