Uno de los argumentos que se derivan de la reflexión en torno a los aprendizajes de la ciudadanía que hemos desarrollado en el apartado anterior es la preeminencia que adquieren los momentos y espacios de las prácticas sociales. No sólo los actores confieren sentido al mundo leyéndolo, narrándolo y transformándolo sino que, además, estas prácticas se encuentran enraizadas en ecologías políticas en la medida en que están ancladas en los diversos espacios de sociabilidad. Por consiguiente, las prácticas que tienen lugar en dichos espacios –que los definen y les otorgan realidad- se convierten en auténticos “locus” de aprendizajes, de atribución de significados y de elaboración de estrategias y repertorios de acción social (Cefaï, 2001).
simbióticas