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"El pensar sobre el desarrollo y sobre procesos históricos de mediana y larga duración siempre ha implicado una dosis de utopía histórica (voluntarismo incluido). Opino que no podemos ni debemos renunciar a ella. Recordémonos de lo que dijo alguna vez Carlos Fuentes: «La historia sin la utopía es solamente madera podrida.»" Heinz R. (...) [ Sigue... > ]
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En qué mundo vivimos

Martes 7 de septiembre de 2004, por José Luis Murillo


Se me pone el vello de punta y un sudor frío me recorre la espalda cuando, por casualidad, escucho las abundantes y diarias declaraciones de los Bushes, Terminators, Putines, y el coro de los Aznares, Rajoys, Blaires y demás "dirigentes prodemocráticos" de nuestro planeta, normalmente estadounidenses o pagados por ellos o por las multinacionales, y a su lado, o en el fondo de la pantalla, no aparecen hermosas o hermosos bailarines o paisajes, música alegre y colorines sino lo que les acompaña son directamente cuerpos desmembrados, niños hambrientos, explosiones, rapiñas,... (en EEUU ya está prohibido que "eso" se enseñe y se cambia por otras imágenes más asépticas para negar su realidad y que nadie se entere, como en los comienzos de la Alemania nazi con el exterminio judío) convertidos en parte del espectáculo mediático y, a pesar de ello, se les continúa hinchando la boca a esos personajes mientras dicen cosas como que desde que hemos entrado en Irak el mundo es más seguro y seguiremos en ese camino (Bush a cualquier hora y esté ocurriendo lo que esté ocurriendo), o el atentado de la escuela de Beslán es una intervención directa del terror internacional contra Rusia ante lo cual habrá medidas para reforzar la seguridad y la unidad del país (Putin), o los EEUU tenemos que dirigir el mundo, no la ONU (Terminator en la última melopea republicana),... Y es que, como cantaba La Romántica Banda Local, "a Occidente le huelen los pies" y yo pienso que, en estos momentos, todo lo demás.

¿Qué está ocurriendo en nuestro mundo?¿Qué locura tratan de inseminarnos?¿Por qué ese ataque mediático sin tregua, justo ahora, contra todos los que piensan diferente o no obedecen a los poderosos del planeta (y no me refiero a los que hacen de presidentes)?¿Algo se les estaba yendo de las manos?¿Se aburrían?¿Todavía les parece poco con las riquezas, los recursos y el poder que tienen?¿Están preocupados porque el tercer mundo puede estar despertándose y comienza a saltarse las fronteras y a pedir sus derechos?¿Se sienten tan seguros de su fuerza que, como en la Alemania nazi, comienzan a quitarse las caretas sin ningún pudor? Porque hasta ahora sólo hablan de "liberar" (nota del traductor: ocupar y conquistar por la fuerza) y democratizar países con las guerras "preventivas" (nota del traductor: sin ataque previo y sin justificación explicable, o sea, porque sí y porque les interesa, con la aceptación y, a veces, el apoyo de otros países), pero el siguiente paso, siguiendo nuestra cercana historia europea, será exterminar a sus habitantes díscolos o, en su lenguaje, poner en marcha la "madre de todas las liberaciones", como ya hace Israel con el pueblo palestino o se entrena EEUU en Afganistán, Irak o en guetos (¿por qué me vendrá con tanta facilidad el lenguaje nazi para hablar de ese país?) como el aceptado por toda la comunidad internacional de Guantánamo.

Lo que es evidente es que la apisonadora democrática y capitalista parece haberse puesto en marcha para invadir otros territorios por intereses geopolíticos y para apropiarse de sus recursos (según Bush: la "estrategia está teniendo éxito", en Afganistán, Pakistán, Arabia Saudí y Libia, y prometió continuar trabajando por la democratización de Oriente Medio), y que se comienzan a levantar muros (no sólo materiales como en Israel) que física, social, mental y legalmente mantengan a los necesitados del tercer mundo o del primero, y a los pensadores y activistas por libre de ambos, en su sitio y como están. Sólo en este contexto entiendo que hayan podido dejar que ocurrieran atrocidades como el 11 de septiembre (pienso que nadie que ya no crea en Reyes Magos o ratoncitos Pérez, y que tenga sus facultades mentales en perfecto estado, se cree de verdad, a estas alturas y como van sucediéndose los hechos, que los servicios secretos más informados de este planeta no supieran nada de un grupo de terroristas que durante meses aprenden a pilotar en ese mismo país, que secuestran una flota de aviones y que cambian su recorrido para estrellarse en sus edificios más protegidos), o que se produzca el desenlace "fortuito" e inhumano del secuestro de la escuela rusa, después de la experiencia del teatro poco tiempo antes. Porque si lo analizamos fríamente sin pro ni contra EEUU (otro falso debate para mantenernos entretenidos) nos encontramos que a quien están beneficiando esos asesinatos masivos es, precisamente, no a los que los cometen sino, que casualidad, a los apóstoles democráticos y occidentales de la violencia y a los sirvientes de los grupos de poder, sean del país que sean, para iniciar y justificar falsas campañas de ocupación y conquista de territorios, de fomento de la xenofobia y el racismo, y de mayores controles y restricción de las libertades individuales, en lugar de llevarles a una guerra sin cuartel (perdón por la expresión bélica) contra la miseria en el mundo y el injusto reparto de la riqueza.

Quede claro que no justifico esos atentados y secuestros y lo lamento profundamente, ya que estoy radicalmente a favor de la vida y de los derechos humanos, al igual que lamento la "enseñanza" que nuestros "estadistas" dicen haber sacado de tanto sufrimiento, y difunden con la mayor naturalidad, de que la violencia debe combatirse con mayor violencia, acabando sin ninguna cortapisa con otras vidas y con los derechos humanos de otras personas totalmente indefensas que, en la mayoría de los casos, no tienen nada que ver con esos sucesos salvo el padecer la miseria a la que los dirigentes (los de verdad) de un mundo capitalista y democrático les obligan. Ante todo ello y, sobre todo, por lo que se nos avecina si escuchamos los discursos eufóricos, guerreros y fascistas de todos esos "estadistas", no está de menos recordar y tener presente lo que alguien que padeció años de persecución y exilio, Bertold Brecht, escribió en tiempos que cada vez se parecen más a los nuestros:

"Primero cogieron a los comunistas,
y yo no dije nada porque yo no era un comunista.
Luego se llevaron a los judíos,
y no dije nada porque yo no era un judío.
Luego vinieron por los obreros,
y no dije nada porque no era ni obrero ni sindicalista.
Luego se metieron con los católicos,
y no dije nada porque yo era protestante.
Y cuando finalmente vinieron por mí,
no quedaba nadie para protestar."

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