Uno de los apartados más importantes para reflexionar sobre el impacto que el complejo tecnológico ha tenido sobre la organización de las sociedades occidentales en la era del informacionalismo lo constituyen los ámbitos de lo público y lo privado. Las maneras diferenciadas de concebir cada una de estas esferas permitirá acotar los diferentes procesos de cambio que las nuevas tecnologías de comunicación habilitan.
De acuerdo con la teoría política austiniana, que fue la que fundó conceptualmente las categorías, a partir de las revoluciones burguesas que se dieron en los siglos XVIII y XIX la acción del hombre quedó contenida y escindida en estás dos esferas: la pública y la privada.
El ámbito público puede ser entendido como el "...ambito donde los hombres dejan su individualidad y construyen algo en común"1 en tanto que la esfera privada es "El espacio individual donde cada sujeto se desarrolla en su propio destino y mediante sus propias capacidades y condiciones". 2
Conforme a esta visión objetivable de los procesos humanos, la esfera de lo público se distingue por ser un espacio que trasciende el interés y la acción particular de cada individuo. Este ámbito es el que dota de un carácter de ciudadanía el individuo, al ubicarlo en un entramado de relaciones y normatividades sociales que le permiten llevar a cabo proyectos y acciones que unen con otros sujetos. Por su parte, el ámbito de lo privado es el terreno donde el sujeto abandona su carácter de ciudadano y se convierte en individuo, esto es, que puede realizar acciones y proyectos personales en tanto no violenten las normas sociales establecidas en lo público.
A esta visión estructural de lo público y lo privado, Hannah Arendt le suma una función discursiva en La condición humana (1974), en ese sentido, lo público aparece en primer lugar asociado con la publicidad: lo que aparece en público puede verlo y oirlo todo el mundo. Desde allí que lo privado se relacione con lo que no debe ni puede ser mostrado en público:
"Hay muchas cosas que no pueden soportar la implacable, brillante luz de la constante presencia de otros en la escena pública; allí únicamente se tolera lo que es considerado apropiado, digno de verse u oírse, de manera que lo inapropiado se convierte automáticamente en asunto de lo privado" 3
La idea de recapitular brevemente las definiciones positivista y discursiva de las esferas pública y privada tiene que ver no sólo con el establecimiento de un marco conceptual para comprender las categorías Foucaltianas de la vigilancia y la disciplina (a las cuales se refiere Castells como la microfísica del poder), las cuales han adquirido una nueva dimensión de coerción partir del uso de las tecnologías digitales de la información.
"[...] el problema al que se enfrentaba la teoría de la soberanía estaba, en realidad, confinado a los mecanismos generales de poder, a la forma en la que sus formas de existencia, en el nivel más alto de la sociedad, influenciaban su ejercicio en los niveles más bajos. [...] En realidad, el modo en que el poder se ejercía podía ser definido en esencia en términos de la relación soberano-súbdito. Pero [...] tenemos la [...] emergencia, o mejor dicho, la invención de un nuevo mecanismo de poder constituido por técnicas de procedimiento muy específicas [...] que es también, según creo, absolutamente incompatible con las relaciones de soberanía [...] Es un tipo de poder que se ejerce constantemente mediante la vigilancia, en lugar de un sistema discontinuo ejercido a través de un conjunto de exacciones u obligaciones distribuidas en el tiempo [...] Presupone una red rigurosamente tejida de coerciones materiales más que la existencia física de un soberano [...] Este poder no-soberano, que descansa fuera de la forma de soberanía, es el poder disciplinario..." 4
La coerción social a través de la vigilancia y la disciplina, ambas organizadas a través de medios desestructurados de control y, por tanto, no objetivables directamente al monopolio de poder del Estado, han sido conceptualizadas a través de la idea del panóptico:
"El paradigma de la idea de vigilancia fue el Panóptico, el plan de Bentham para construir una cárcel diseñada como una especie de rueda en torno a un centro con un vigilante, el cual, en cualquier momento, podría someter a observación al prisionero a través de una versión del siglo XIX del circuito cerrado de televisión (21). Al ignorar cuándo estaba realmente observándole la autoridad, el prisionero procuraría en todo momento adaptar su conducta a los deseos del vigilante." 5
Hoy en día, con el arribo de las nuevas tecnologías de comunicación y las distintas capacidades que posee la información digital (penetración, interconexión, flexibilidad e integración), el panóptico no sólo ha contado con mayores herramienta tecnológicas para imponer la práctica de la vigilancia y la disciplina, también ha comenzado a desdibujar los ámbitos de lo público y lo privado como entornos autónomos e integrales de la vida política.
"El ejemplo más cercano en el tiempo se puede encontrar entre uno de los galardonados de la actual edición del Big Brother Award: la ciudad estadounidense de Tampa y su sistema para detectar delincuentes utilizado en la final de la edición XXXIV de la Super Bowl. Cada una de las cien mil personas que asistieron a este encuentro, el 28 de enero de 2001, fue fotografiada, sin saberlo, en varias ocasiones y, mientras disfrutaba del espectáculo, los rasgos de sus rostro fueron comparados -a razón de un millón de imágenes por minuto- con las fichas de los delincuentes registrados por la policía de Tampa, el FBI y otros cuerpos de seguridad. El inicio del artículo del St. Petersburg Times -"¿Sonrió usted ante la cámara?"- no pudo ser más sarcástico." 6
En la era del informacionalismo los trabajadores de las empresas mutinacionales, quienes han tenido que soportar la despolitización de la clase trabajadora, los contratos temporales y la nueva dinámica que impone el teletrabajo, ahora también deben enfrentarse al control tecnológico de su desempeño laboral.
"El control que las empresas ejercen sobre sus trabajadores se ha incrementado hasta cotas inusitadas. Las estadísticas de empresas que vigilan a sus empleados pasó de un 30%, en 1993, a un 63%, en 1997. Este desmesurado aumento ha conducido a verdaderos escándalos como el de la Nothern Telecom, que durante 13 años espío a sus empleados sin que ellos lo supieran; o la condena al Hotel Boston Sheraton, por instalar cámaras ocultas en los vestidores de los trabajadores. Pese a ello, las empresas permanecen firmes en su tarea de control de los empleados amparándose en los criterios "legítimos" del rendimiento laboral." 7
Que los miles de aficionados que asisten a un evento público o los trabajadores de las empresas multinacionales sean violentados en su ámbito privado al no informárseles la existencia de una tecnología de vigilancia, sugiere que la idea de Bentham sobre el panóptico, como concepto de control entre el poder soberano y el súbdito que sabe que se le vigila, a comenzado a redimensionarse y a cobrar tintes de espionaje, pues ahora el ciudadano ya no conoce en qué tiempo y espacio se le controla y observa.
Bajo este nuevo contexto de producción y poder que enmarca el informacionalismo (la despolitización del trabajador, la monopolización y privatización de la información por parte de las multinacionales, el retiro del Estado como institución asistencial pero no así como monopolio de poder) y cuya tendencia generalizada es la de aniquilar la categoría y derechos político-económicos del "cuidadano", para dejar al "individuo" desprotegido para enfrentarse e integrarse a la nueva dinámica social, es desde donde han comenzado a emerger un gran número de movimientos de resistencia al interior de la internet, de los cuales hablaremos en el número siguiente.
CITAS:
1- ADASZKO, D (1998)"Redefinición delas esferas pública y privada a partir de la ampliación del uso de internet" en CAFASSI, Emilio (Editor) Internet, políticas y comunicación, Buenos Aires, Biblos, pág 47.
2- ADASZKO, D (1998) Ibídem, pág 47
3- ARENDT, Hannah (1974) La condición humana, Barcelona, Seix Barral, pág 47
4- VILLATE, Javier (2000) "’Foucault en el ciberespacio’ Vigilancia, soberanía y censores estructurales" en Enredando, http://enredando.com/cas/cgi-bin/en...
5- VILLATE, Javier (2000) Ibidem
6- BERNART, Jordi (2001) Vidas transparentes, Enredando, núm 258, http://enredando.com/cas/cgi-bin/en...
7- BERNART, Jordi (2001) Ibídem
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