Comenzamos por matizar que la Tobin Tax, no es una Tasación, como figura aún en nuestra WEB, ni una Tasa como citan bastantes, y lo más penoso, bastantes socios de ATTAC.
Planteé una moción que fue aceptada por la Asamblea de Attac España para que se emplease la primera T de Attac, como Tributo o Tributación, lo que resultó aprobado. No me explico a estas alturas por qué en la WEB, pese a mi insistencia, aún no se ha cambiado, por analogía a lo aprobado en el territorio del estado español.
Y la filosofía de este criterio no es para despreciarla. Tasación indica fijación de un precio, p.e. tasación pericial de una finca, de un vehículo, y Tasa es la remuneración directa de un servicio público prestado directamente a un individuo, p.e. tasa de basuras, tasa de paso de carruajes o de garajes. Todo esto no es una simple cuestión de juego de palabras, sino necesario para entender desde el inicio lo que queremos desarrollar.
Tax en inglés significa impuesto, contribución, tasa. Pero esta traducción no refleja el contenido fiscal y económico de cada concepto.
Definición.-
El impuesto Tobin, es aquel gravamen que vá a recaer sobre un monto de dinero utilizado especulativamente en los mercados financieros, para la adquisición y venta, con preferencia, de divisas. El carácter es universal, por eso es impuesto, no se fija en un servicio público para un único individuo, sino que pretenden gravar TODAS las transacciones con un fin de reparto universal para el desarrollo de los pueblos pobres.
Contenido estratégico.-
Pero como socios y militantes de una Asociación que pretende principalmente la implantación universal de un impuesto sobre la especulación financiera, debemos hacer constancia, antes de pasar al contenido técnico-fiscal, de lo que se pretende, de su filosofía, de su aplicación de contenido político y social, de sus fines, diferentes de los que se acostumbran a oir fuera de Attac,
Fines.-
Lo primero que deseamos destacar es el contenido UTÓPICO. Ramonet en su ya famoso artículo "Desarmar los mercados", abogó por un impuesto, que ya había inventado un economista, Tobin, y creo que montar alrededor del impuesto toda una Asociación es la idea genial.
¿Por qué?. Porque tiene trampa. Es utópico, porque se van a negar a aceptarlo, pero es genial porque es posible. Es utópico porque los encargados mundiales de implantar el impuesto Tobin, son los mismos que directamente o a través de terceros próximos a sus decisiones, se dedican a la especulación y a utilizar los resortes del sistema, que ahora se han encargado de ir "liberalizando". Han pretendido desde Bretton Woods que sus negocios fueran universales y sin trabas. Ergo, es evidente que la zorra no va a velar por el bienestar de las gallinas. De aquí la afirmación de que es UTÓPICO.
Pero también indicamos que es POSIBLE. No es la clásica utopía inalcanzable que no llega nunca. El Paraíso en la tierra, la igualdad de todos los seres humanos, etc. etc. Es POSIBLE porque técnicamente lo es. ¿No existe una imposición sobre la Renta de las personas y las sociedades? ¿Por qué no puede existir un impuesto sobre las rentas del capital especulativo?.
Y entonces llegamos al FIN del impuesto Tobin. No es la recaudación, no es frenar los mercados especulativos, no es fastidiar al capital financiero. Es ...¡la Bandera, el Estandarte! de todos los que creemos que OTRO MUNDO ES POSIBLE.
Y éste es el gran acierto, poner la Bandera delante del batallón, un estandarte lógico, posible, que niega las contradicciones del sistema financiero, que refleja la hipocresía de los Gobiernos que dicen que quieren parar las crisis y, sin embargo, no las paran.
Y lo que es más importante: No es la clásica consigna que se lanza para destruir el sistema.
No se está pidiendo lo que siempre repudia el capitalismo, su destrucción por la llegada de los socialismos, comunismos, anarquismos; se está reivindicando una medida posible para el sistema, pero que desmonta parte del sistema.
No estamos de acuerdo con llamarlo "chincheta" en el zapato, ni siquiera "grano de arena", que son expresiones muy gráficas y hasta bonitas para crear un clima de entusiasmo. Es más bien el agujero que hace el viejo topo bajo el frágil terreno del sistema.
Estamos seguros que el acierto de esta idea es que el propio sistema NO PUEDE DEONTOLÓGICAMENTE luchar contra ella. Es un argumento parecido al de destruir los paraísos fiscales. Todos los Gobiernos, frente a sus electores, tienen que ofrecer desmontar los paraísos, allí se encuentra el lavado de dinero de la droga, de los negocios sucios, de las armas, de la contaminación. Un Gobierno burgués capitalista no puede reconocer que está luchando contra todas esas taras y luego proteger los paraísos.
Esta contradicción, la de los paraísos y la de implantar un impuesto contra la especulación es nuestra fuerza.
La UTOPÍA del sistema neoliberal es falsa: Libertad de los mercados. Simplemente no la hay: Microsoft y Dell, dos marcas, dominan todo el mercado informático. Dos individuos detentan todo el poder de estos mercados y especulan en el índice Nasdaq.
En otros mercados, automóvil, industria química-famaceútica, armamento, se reparten el mercado entre no más de 10 compañias en cada sector, con más poder que múltiples Gobiernos.
Qué decir de la industria de la industria deportiva, calzado y ropa. En la misma maquiladora de China se montan las Nike, las Reebok y las Adidas, en el mismo local. ¿dónde está la libre competencia?.
Concluimos este apartado que si la UTOPÍA del mercado neoliberal es falsa y la UTOPÍA de la imposición Tobin es verdadera, bien empleados los dos argumentos, son un arma de lucha muy poderosa para esgrimirlos contra los mercados financieros, es algo más que una chincheta.
Un peatón no puede parar el tráfico saltándose un semáforo en rojo. Es más puede resultarle fatal. Cien peatones, quinientos peatones, mil peatones, si pueden pararlo. Esto es una llamada a la solidaridad y el estandarte es el impuesto Tobin.
Los problemas técnicos y fiscales.-
Principio de funcionamiento y eficacia.
El impuesto responde bien al objetivo de frenar o penalizar la especulación y al mismo tiempo no afecta a la economía productiva.
Que la recaudación se aplique a los países atrasados, no quiere decir que deba sustituir a la ayuda pública al desarrollo. Los ingresos del impuesto deben añadirse a las financiaciones que ya existen y aportar una contribución decisiva para el desarrollo.
Es un formidable estímulo para las luchas sociales, ya que aplicar este impuesto por los Gobiernos neoliberales es admitir que la especulación es nociva, que los mercados se equivocan y que debe haber mayor control por los poderes públicos.
Diversas formas de oponerse a la especulación.
Una respuesta adecuada, citada por Attac Francia, sería aplicar un impuesto flotante. Con las siguientes características:
1.- El Banco Central de un país afectado por los ataques especulativos, anuncia por anticipado que en cuanto la tasa de cambio de la moneda suba o baje, se aprecie o se deprecie, el nivel del impuesto aumentará a otro más elevado o disminuirá, con posibles exenciones a las transacciones ligadas al comercio o a la economía productiva.
2.- Creación de un sistema monetario internacional en el que las principales monedas fluctuen en el marco de un intervalo negociado de antemano.
3.- Si las medidas anteriores no fueran suficientes se intentaría restablecer un control de cambios, que sometiese al conversión de la moneda de un país en otra moneda (el cambio) a una autoridad administrativa.
Nuevas tecnologías.-
Los sistemas de pagos electrónicos permiten la perfecta vigilancia de las transacciones financieras de los bancos, que tienen que cumplir con las reglas nacionales estrictas de cada país. Identificar una operación de cambio y recaudar el impuesto siguiendo los programas informáticos es fácil, rápido y poco costoso. Un sistema de mensajería llamado Target, bajo responsabilidad del BCE, ha sido establecido para hacer compatible todos los sistemas de pagos de los estados miembros de la UE.
¿En un solo país se podría aplicar?.-
Nadie piensa que un solo país tome la iniciativa de implantar el impuesto. Attac propone a la UE que tome la iniciativa de crear lo que se está denominando "zona Tobin". Esto tendría un fuerte peso mundial al representar casi la mitad del mercado mundial de cambios. Esta iniciativa llevaría a intentar convencer a otros países para que se unan a la "zona Tobin". Se escuchan soluciones como que el nivel del impuesto fuera más bajo para las transacciones de cambio de monedas de los países dentro de la zona, que las transacciones entre una moneda de la zona y otra de fuera.
Posibilidades de fraude fiscal.-
La posibilidad del fraude fiscal no es razón suficiente para dejar de implantar esta impuesto. Todos los impuestos existentes son objeto de fraude. Este razonamiento no es convincente.
Veamos las posibilidades de fraude:
1.- El uso de Internet para creación de propios sistemas de pago privados. Hay acuerdos internacionales, desde 1990, entre los bancos centrales de los 10 países principales, confirmados en 1998, que permiten a los bancos centrales negar el acceso al sistema doméstico de pago a todos aquellos agentes financieros privados, nacionales y extranjeros, que se negaran a aplicar la reglamentación nacional, como por ejemplo un impuesto Tobin. El banco central puede llegar a sanciones a los agentes privados en su territorio.
2.- La innovación financiera con la aparición de nuevos productos financieros (los derivados entre ellos).
El impuesto se recaudará en el lugar del pago. Una transacción, por compleja que sea, supondrá un intercambio de divisas, y entonces ese intercambio será fiscalizado a través del sistema de pago. Si un producto derivado permite esquivar el mercado de cambios, el impuesto no sería recaudado, pero las tasas de cambio no se verían afectadas, lo que es exactamente el objetivo perseguido por el impuesto Tobin.
3.- La deslocalización hacia los paraísos fiscales.
Esta es la principal piedra de toque. Es necesario que toda transacción que implique a un paraíso fiscal sea declarada ilegal en la UE. Hay poderosos paraísos fiscales en la UE, incluido un estado miembro, Luxemburgo, y otros en territorios colonizados, Gibraltar, o con especial legislación, Isla de Man, las Jersey, etc. La aceptación de la UE, llevaría a la creación de una fiscalía europea para la persecución de los agentes financieros que comentan fraude en el impuesto.
Los mercados de cambios.-
Los mercados de particulares que cambian una moneda esporádicamente, son mercados al por menor que no representan mucho. Las grandes transacciones se dan en los mercados al por mayor dónde los bancos son los principales actores. Las multinacionales, incluso, tienen la obligación legal de dirigirse a un banco. Por lo tanto tenemos delimitada una parte del problema.
Lo normal será someter a los bancos al impuesto Tobin. Como sujeto pasivo del impuesto o como sujeto retenedor en las operaciones de otros. En nuestro país así funciona para los ingresos de capital mobiliario, cuentas corrientes, de ahorro, fondos de inversión, etc., dónde el banco es el retenedor que tiene la obligación legal del ingreso del impuesto en Hacienda.
Además, en condiciones normales, los bancos no pierden nunca, ya que repercuten los costes a sus clientes. Por ese lado la oposición bancaria sería nula.
Recaudación y destino.-
Todo banco privado abre una cuenta en el banco central del país dónde interviene. El banco privado pagará el monto del impuesto en una cuenta especial del banco central del país dónde la moneda extranjera es entregada. Los ingresos se transferirían después a la institución internacional encargada de centralizar los ingresos antes de redistribuirlos.
Los fines principales a qué se destinaría serían los derivados de los derechos de los niños, salud, alimentación, alfabetización; de la mujer, discriminación frente al hombre, el trabajo, la cultura, la política, incluso la religión; los derechos de todos a la salud pública, la escolarización, el medio ambiente, los derechos laborales y los democráticos.
Todos estos fines, reduciendo el margen de la especulación financiera y permitiendo la implantación o la recuperación de la democracia, frente a la dictadura de los mercados, son suficientemente importantes para que el distribuidor final de los mismos no sea una organización financiera, sino humanitaria y de desarrollo. Por eso abogamos por las organizaciones dedicadas oficialmente al desarrollo, dentro de las Naciones Unidas, retomando la importancia que debe tener esta institución.
La técnica del impuesto.- Para los que se asoman pro primera vez a un impuesto se procedería así:
El porcentaje o tipo impositivo: Se ha venido expresando que un 0,1% sería suficiente para significar un paro a la especulación y una recaudación grande que palie la miseria de los países atrasados.
Esto significa SÓLO una unidad cada mil de impuesto. Es decir cada 1000 dólares de compra de divisas, 1 $ iría para los Estados que lo recauden. Estimamos que cualquier transacción especulativa ente ida y vuelta (compra y venta de divisas) deja más que 2 $ cada mil, ya que esto es una cantidad miserable, y no restaría, ni siquiera psicológicamente, la intención de la especulación.
El Objeto o cantidad sobre la que recae el tipo: Simplemente la cantidad invertida. Si se invierten 1000 $, la cuota sería un dólar. Si se invierten 10.000 $ la cuota 10 $. Si fueran 100.000 rupias, la cuota 100 rupias. La recaudación se produce en el momento del pago, automáticamente, por lo que sería en la moneda con que se paga, no la que se adquiere. A través del banco intermediario la retención sería automática. Si se invierten 1000 $, se materializaría una compra de 999 $ en la moneda que se adquiera, y el dólar de diferencia se ingresaría en la cuenta del banco central recaudador.
La simplicidad del impuesto en el mundo occidental, que es dónde se especula más, es evidente y parecida a cualquier otro tributo que recaiga sobre transacciones bancarias sobre la renta de las personas fisicas o jurídicas.
Conclusión.- El impuesto, técnicamente, no es la solución de todos los problemas, no es la vertebración del sistema, no es la transformación de la propiedad de los medios de producción, no es una socialización de las clases. Es UNA HERRAMIENTA frente a la globalización financiera.
Tampoco debe ser interpretado para permitir a los países pobres que se liberen de la deuda externa. Esto tiene que quedar muy claro: exijimos la abolición de la deuda. Hay muchos argumentos para esta abolición, pero no son éste el marco de su exposición. El Impuesto Tobin se recaudaría no para compensar esta deuda, sino para alcanzar los niveles de desarrollo que precisan los países más desfavorecidos.
Por último, pero no por ello menos importante, el impuesto tiene que ir acompañado de otras medidas. Abogamos por unos impuestos que gravasen a las empresas productivas que fabrican directamente o a través de contratas, sus productos en esos países sin seguridad laboral o democrática, penalizando sus transaccciones e igualándolas con las de los países dónde tienen su residencia principal. Otro tipo de impuesto compensador sería el de los balances consolidados de las multinacionales, observando las diferentes ganancias y/o pérdidas de sus filiales, que implican un beneficio consolidado, especulador y extraordinario, frente a las que no son multinacionales. Y también, claro está, la desaparición de los paraísos fiscales, verdadero "escape" de cualquier medida financiera adoptada o por adoptar, que crearía una laguna por la que desfilaría la especulación.
(Un trabajo del Observatorio sobre imposición de las transacciones especulativas realizado por Antonio Cruz para el grupo de Reflexión, Debate y Propuestas. Madrid, 18 de Diciembre de 2001.)
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