"Condenar al individuo a permanecer encerrado en la cultura de sus antepasados presupone además que la cultura es un código inmutable, lo que es empíricamente falso: no todo cambio tiene por qué ser bueno, pero toda cultura viva cambia (el latín se convirtió en lengua muerta a partir del momento en que ya no pudo evolucionar más). El individuo no vive una tragedia por perder su cultura de origen a condición de que adquiera otra. Lo constitutivo de nuestra humanidad es tener un idioma, no tal o cual idioma."
Tzevetan Todorov “El hombre desplazado” Taurus. Madrid 1998
simbióticas