La economía social esta atravesando actualmente por un proceso interesante de adaptación, redefinición y remodelación, que son indicativos de su vitalidad. Desde sus orígenes en el cooperativismo del siglo XIX, la economía social ha “absorbido” nuevos sectores económicos y más formas organizativas para realizar todo tipo de actividades humanas.
Cuando las cooperativas en España relegaron el concepto de asociación como criterio dogmático para destacar su carácter empresarial, surgieron nuevas formulas como las sociedades laborales que tendieron puentes con formas tradicionales de empresas para conseguir frenar, a partir de los años setenta, el desempleo con la participación activa de los trabajadores.
simbióticas