Durante el segundo fin de semana del mes de septiembre del 2.004, el luto ha acompañado en los diferentes campos de fútbol de la primeria división en España. En todos ellos se hacía tributo y homenaje a la figura de Don Matías Prats, fallecido en días previos, con un, cuentan que, merecido minuto de silencio. Tras dicho tributo, los aficionados, puestos en pie, aplaudieron con fuerza en recuerdo a su persona y a su trabajo.
Creo que es momento de exaltar la excelente profesionalidad de este ilustre periodista destacando, entre, imagino, muchos otros eventos, tener el honor de cantar el gol de Marcelino ante Inglaterra que le dio el título a España de Campeones de Europa o ser la voz del Nodo, Noticiario español, boletín muy querido entre nostálgicos que ofrecía a todo el pueblo español las excelencias del Generalísimo y, sin olvidar, sería irrespetuoso obviarlo, ser comentarista insustituible de las mejores faenas en plazas taurinas de toda España.
Pero, ¿cuál ha sido su vida desde el gol de Marcelino o la desaparición del Nodo, o lo que es lo mismo, del Caudillo? Unas fáciles matemáticas hacen suponer, dada su edad al fallecer, 90 años, en estos últimos 25 años de, llamémosla, democracia, que sus apariciones en radio y televisión han sido excasas por estar sumido en la jubilación, recordemos unos conatos en Antena 3, sin comentarios por ser más de lo mismo, y poco más. Continúan, pues, el fútbol, los toros, una parte del folclore, haciéndonos recordar a una parte de la historia nefasta de este país. ¿Cómo lo llamábais? ¿Microfascismos cotidianos?, ... o es un caso de fascismo sin prefijo diminutivo.
Aún recuerdo horas de televisión, radio y grandes tiradas de prensa rosa cumunicando del fallecimiento, hace aproximadamente dos meses, aún continúan haciéndose eco de ello, de una "gran persona", decían, "querida por todos", repetían, e hija, esposa y madre de toreros. Y para demostrar lo gran y querida persona que lo fue, todavía recuerdo con extenuación unas fotos de ella con el brazo estirado al frente y bien levantado, tomadas un 20-N y publicadas en un semanario de tirada nacional.
Estos son dos claros ejemplos de que el microfascismo cotidiano no está demadsiado escondido y que nosotros, ciudadanos de a pie, todavía le seguimos haciendo caso, bien por cerrar los ojos, bien porque nos los hicieron cerrar y nadie nos invita a que los abramos. Invito desde este "cantoncico" virtual, a que al menos sus visitantes, los podamos abrir e invitar al resto a que también puedan hacerlo.
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