1. No tengas en cuenta la realidad de tu sistema educativo, podría desviarte del objetivo principal de aumentar la brecha digital.
2. No planifiques ni evalúes las actuaciones que emprendas, eso lleva su tiempo y podría tentarte a priorizar líneas de actuación que disminuyeran esa brecha digital.
3. Sigue los consejos y llega a acuerdos con multinacionales expertas en prácticas monopolísticas como, según la CEE, Microsoft. Son los que más saben del tema, de aumentar la brecha, me refiero.
4. No escuches al profesorado, ellos y ellas están en contacto con la realidad y te dirán cosas raras.
5. No informes claramente a tus comunidades educativas con documentos abiertos a la reflexión conjunta pues pueden alejarte de tus intenciones iniciales.
6. Utiliza los medios de comunicación afines como canal informativo de tus proyectos. Esto te permitirá lanzar y amplificar eslóganes potentes y vacíos de contenido como "Escuela del futuro" o "aulas autosuficientes".
7. Confunde a la población pervirtiendo el lenguaje. Un ejemplo: llama "pizarras digitales" a los proyectores de vídeo o a los tablets pc.
8. Busca la tecnología más costosa que encuentres para justificar que no puede llegar a todo el sistema educativo.
9. Utiliza criterios antipedagógicos e insolidarios para seleccionar a que niñas y niños les llega esa tecnología: señala un número mínimo en las aulas, sólo a unos niveles educativos,...
10. No formes al profesorado en todo tipo de nuevas tecnologías, eso haría surgir propuestas que no debes asumir pues podría reducirse la brecha digital.
Y, como todo buen decálogo, lo anterior se puede resumir en:
No tengas en cuenta la realidad de tu sistema educativo
No apoyes ni des soporte al software y al conocimiento libres.
Pero, si lo anterior no te queda claro, no tienes más que conocer a fondo (en las aulas de infantil, primaria y secundaria) y copiar el proyecto "Pizarra digital" de la Comunidad Autónoma de Aragón que ya lleva unos años avanzando en esta línea.
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